viernes, 30 de agosto de 2019

- Boca del Rio en Veracruz


Boca del Río es una localidad del estado de Veracruz, (México). Su nombre obedece a la barra que forma el río Jamapa al desembocar en el Golfo de México. Los mexicas la llamaron Tlapaquitan o Tierra Partida. Los españoles le llamaron Río de las Banderas, recordando que los indígenas se comunicaron con ellos por medio de éstas.
HISTORIA. El lugar recibe el nombre por su ubicación en el margen izquierdo del río Jamapa en su desembocadura. Los españoles de Grijalva, en 1518 le llaman río de Banderas, porque ahí rescataron oro con indígenas que llevaban pequeñas banderas para hacer señales. Después de 1474 quedan bajo la dominación mexica que le llamó Tlapamiquitlan (Tierra Partida), y así figura en el códice Mendocino con el distrito fiscal de Cuetlachtlan. El río Jamapa nace en la cumbre más alta de México a unos 5000 metros sobre el nivel del mar en el glaciar Jamapa, y desemboca en Boca del Rio, en el Golfo de México. Su caudal depende del deshielo del glaciar y de las lluvias; es menor en invierno, sobre todo en diciembre.
 Boca del Rio se encuentra al sur de la localidad de Veracruz con la cual está conurbada, y forma parte de la Zona Metropolitana de Veracruz. De acuerdo al Censo de Población y Vivienda 2010, la población de Boca del Río es de 9,947 habitantes.
EXTENSIÓN. Tiene una superficie de 37.24 Km2, cifra que representa un 0.06% del total del estado. El municipio se encuentra ubicado en la zona central del estado, sobre la parte costera de las Llanuras del Sotavento.
Su clima es cálido-regular con una temperatura promedio de 25 °C; su precipitación pluvial media anual es de 1,694 mm.
Los ecosistemas que coexisten en el municipio son el de bosque alto o mediano tropical perennifolio con especies como el chicozapote, caoba y pucté (árbol de chicle); donde se desarrolla una fauna compuesta por poblaciones de armadillos, ardillas, conejos, tlacuaches, tejones, comadrejas y zorrillos.
También tiene yacimientos minerales como el petróleo y el gas natural.
MONUMENTOS HISTÓRICOS. El Palacio Municipal es de arquitectura blanca y colonial así como su plaza de armas. La parroquia de Santa Ana, que fue construida en 1776.
El museo de "La Casita Blanca", donde se pueden disfrutar y contemplar las exhibiciones de los múltiples recuerdos inolvidables del gran músico Agustín, "El Flaco De Oro", Lara, en donde también se difunde su inigualable música.
Una de las festividades más importantes de Boca del Río son las celebradas en el mes de julio en conmemoración a Señora de Santa Ana. Dentro de estas fiestas destaca el filete relleno de mariscos más grande del mundo inscrito en los récord Guinness, y se espera obtener el récord Guinness por el torito (bebida hecha a base de frutas y licor) más grande del mundo.
Es tradición, al igual que en todas las comunidades de la costa del sotavento, los sones jarochos y los ritmos afro-caribeños (salsa, cumbia, merengue,etc.).
ARTESANÍAS. En el Municipio se elaboran diferentes tipos de joyerías con conchas, esmeraldas, perlas marinas. También se forran encendedores, cajas de madera, llaveros y otros artículos con conchas, piedras, estrellas y demás objetos marinos que se extraen del mar, se elaboran figuras con cocos naturales secos y figuras de madera.
GASTRONOMÍA. Es importante mencionar que en este municipio tienen el récord de Guínnes de " El filete de pescado relleno de mariscos más grande del mundo". 
Platillo de camarones empanizados (gambas o frutos de mar)
El pescado empapelado, el chilpachole de jaiba, el pulpo frito, la ensalada de caracol, los camarones y pulpos en su tinta, los buñuelos, dulces de leche y papa y los famosos "Toritos", que son bebidas preparadas a base de alcohol de caña y frutas.
CENTROS TURÍSTICOS. Es un municipio conurbado al Puerto de Veracruz, en el que se localiza el moderno desarrollo hotelero que satisface las necesidades del turista internacional, ya sea en viaje de placer o de negocios, cuenta con hermosas playas, restaurantes, centros nocturnos, instalaciones deportivas, centros de diversión, grandes y lujosas plazas comerciales y un gran centro de convenciones y exposiciones WTC.
En Boca del Rio acudimos a uno de sus tradicionales restaurantes donde se pueden degustar los camarones y pescados del Golfo de México. Visitamos el Restaurante “El Varadero”, situado junto al rio y donde se unen Mar, Río y Estero 
 Este Restaurante está atendido por la Familia Cobos Andrade. Se encuentra en: Zamora Esq Orizaba; Centro de Boca Del Río, Veracruz

viernes, 9 de agosto de 2019

- Día Internacional de los Pueblos Indígenas

Día Internacional de los Pueblos Indígenas
¡Hoy conmemoramos el Día Internacional de los Pueblos Indígenas! En México hay cerca de 70 pueblos indígenas. La mayoría se encuentra en los estados de Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Campeche. 
En México hay 70 pueblos indígenas y 7.3 millones de personas hablan una de sus lenguas; esto es el 6.5% de la población nacional. A finales de 2018, el Congreso expidió la Ley del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas
 -El Presidente Municipal de Huixquilucan, Lic. Enrique Vargas, escribió en el Twitter: "Los #PueblosIndígenas son depositarios de nuestro origen y guardianes de la identidad nacional. En cada región, debemos garantizar su inclusión, derechos y desarrollo. Los mexiquenses estamos muy orgullosos de los pueblos mazahuas, otomies, nahuas, matlatzincas y tlahuicas."
Y aportó esta antigua fotografia de Huixquilucan
son depositarios de nuestro origen y guardianes de la identidad nacional. En cada región, debemos garantizar su inclusión, derechos y desarrollo. Los mexiquenses estamos muy orgullosos de los pueblos mazahuas, otomies, nahuas, matlatzincas y
El Día Internacional de los Pueblos Indígenas fue creado para visibilizar y dar voz a los grupos en todo el mundo. Según la ONU, los pueblos indígenas representan el 5% de la población mundial y hablan al menos 7000 lenguas
El presidente de México Andrés Manuel López Obrador recibió las conclusiones de los 54 Foros nacionales de Consulta Indígena, en los cuales se escuchó la voz de los 68 pueblos nativos de México y afro-mexicanos en 27 entidades federativas.
En el proceso de consulta participaron casi 27 mil autoridades y representantes de los pueblos indígenas con el propósito de reflexionar sobre las ideas, las propuestas, los planteamientos sobre cómo debemos de hacer la transformación jurídica y política en el país. 
El director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, dio a conocer lo anterior en el marco de la rueda de prensa mañanera que encabezó el Jefe del Ejecutivo en esta entidad.
“Y tal como usted nos lo encomendó, hemos hecho un amplio proceso de diálogo y consulta a los 68 pueblos indígenas de nuestro país, y al pueblo afro-mexicano, entre la Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas”, destacó.
Acompañado de una comisión de representantes de los 68 pueblos indígenas y el pueblo afro-mexicano de México, dijo que la demanda fundamental es que se reconozca en la Constitución y en las leyes los derechos de los pueblos y comunidades.
En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, desglosó algunas de las propuestas más relevantes que han emergido del proceso de diálogo, como es el reconocimiento de pueblos y comunidades como sujetos de derecho público, así como a su libre determinación y autonomía.
También la protección especial de las tierras, territorios y recursos naturales. “Esta gran biodiversidad que tienen los pueblos en las diversas regiones del país es algo que debemos de proteger de una manera muy especial”, acotó.
Regino Montes señaló que el tema del patrimonio cultural que representan los pueblos y comunidades es otra de las demandas centrales de estos grupos, pues la riqueza de México está justamente en las culturas y lenguas que representan los pueblos y comunidades.


jueves, 8 de agosto de 2019

- Reparando iglesias afectadas por el sismo

Avanza la reconstrucción de iglesias dañadas por el sismo del 2017
En nuestra Zona Pastoral la iglesia que resultó más dañada por el sismo fue el templo parroquial de San Antonio de Padua de Huixquilucan, construida en 1775. Con el apoyo de la población, la ayuda del Municipio y del Arzobispado, se ha procedido a completar las reparaciones del interior con una nueva iluminación, interior y exterior, en cuya inauguración estuvieron presentes el Arzobispo de la Diócesis, el Obispo Auxiliar, los sacerdotes del Decanato y el Presidente Municipal de Huixquilucan.
Toluca. La Secretaria de Cultura recordó que en total fueron 271 iglesias dañadas por el sismo y reiteró que se llevan 32 o 33 ya recuperadas, mientras que las de daño menor esperan tenerlas terminadas todas antes del mes de octubre próximo, en tanto que las de daño medio y las de daño mayor en alrededor de año y medio.
Tan sólo para la primera etapa de reconstrucción de iglesias y edificios históricos dañados por el sismo del 19 de septiembre 2017 se requieren 800 millones de pesos, pero a la fecha se ha concluido la restauración de 32 de ellas que sufrieron daños menores, aseguró Marcela González Salas, secretaria de Cultura y Deporte.
También indicó que entre las ya recuperadas está una considerada de gran importancia, la iglesia del Sacromonte, que se ubica en Amecameca y es considerada por la feligresía como santuario, aunque la capilla que se ubica más arriba en el monte, la cual “sufrió daños muy severos y tardarán al menos cinco años en recuperarla, pero las menos afectadas y las de daños medios ya van”..
Indicó que muchas de las edificaciones más afectadas estaban protegidas con un seguro contratado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y eso ha contribuido a avanzar en la reconstrucción o reparación, pero la cuantificación de los daños podría llegar a ser mayor, pues se está trabajando con las mismas técnicas y materiales utilizados en la construcción original.
“Puede llegar a ser más la cuantificación, pues uno calcula sobre reconstrucción y aquí no es reconstrucción, es restauración, utilizando los métodos como fue construida, entonces eso hace que sea mucho más de lo que tú tenías calculado; sin embargo, reiteró, tenemos la ventaja del seguro que ya está operando en casi todos los inmuebles del Estado de Mexico, lo que se está haciendo es terminar los proyectos para que sean dictaminados por el INAH y seguir adelante”, abundó Marcela González Salas.
El templo parroquial de San Antonio de Padua en Huixquilucan, Estado de México, cuyo valor radica en su portada. Fue construida en el año de 1775 y el material que se utilizó fue traído del río por la población. Cinco años después albergó a un grupo de jesuitas interesados en aprender otomí, mismos que más tarde trasladaron su escuela de lenguas al estado de Morelos.
Según el Códice Techialoyan, el primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, y Hernán Cortés nombraron a San Antonio de Padua como el patrón de Huixquilucan. El documento se refiere al sitio como San Antonio Huitzquilucan Atlyxamacayan Tecpan, así, con este nombre, al lugar de cardos comestibles se agrega otra característica: lugar donde se encajonan las aguas. El principal centro religioso huixquiluquense, fue también escenario histórico en la Guerra de Reforma. y en su atrio fue sepultado el general Santos Degollados en 1861.
En el templo de San Antonio de Padua, de Huixquilucan, se instalaron más de 6 mil 800 metros lineales de cable, 750 metros de tubería conduit y sensores de presencia para ahorro de energía, empleando materiales de primera calidad, pues la parroquia está catalogada como patrimonio cultural.
Durante el encendido de la nueva iluminación de la Parroquia de San Antonio de Padua, trabajos en los que el Gobierno municipal que encabeza el alcalde Enrique Vargas del Villar, se aportó 670 mil pesos, el Padre Isaías García aseguró que " cuando se unen esfuerzos, se pueden lograr cosas grandes".
Al respecto el Presidente Municipal Enrique Vargas del Villar, señaló que se revisará cada una de las iglesias, “vamos a seguir trabajando fuerte para tener iglesias de primer nivel”. Agregó que en ésta se comenzaron los trabajos debido a que existían cableados en mal estado, conexiones sin aislamiento y centros de carga inadecuados. 
El Padre Isaías García García, párroco de San Antonio de Padua, reiteró que existe una constate conexión y comunicación con las autoridades civiles, y explicó que previo a esos trabajos el templo tenía escasa iluminación por lo que se unieron esfuerzos entre comunidad, iglesia y el municipio para realizar este proyecto.
 Ante el cuarto arzobispo de Tlalnepantla, José Antonio Fernández Hurtado; Efraín Mendoza, Obispo auxiliar de Tlalnepantla; la sexta regidora, María Eugenia Torres Pérez Tejada, encargada de asuntos religiosos; Gustavo Rodríguez Santos, director general de la Agencia Municipal de Energía y distintos clérigos, señaló que el Presidente Municipal contribuyó a que la energía estuviera disponible y la comunidad participó en la pintura de todo el templo. “Este proyecto es una realidad, y va a servir para que los feligreses se sientan en un ambiente confortable y de paz”.
Cuando se unen fuerzas se pueden lograr cosas grandes, aseguró el párroco de San Antonio de Padua, Isaías García García, durante el encendido de nuevas luces del este templo, en el que el gobierno municipal, encabezado por Enrique Vargas del Villar, aportó más de 670 mil pesos. Al respecto, el edil de Huixquilucan señaló que revisará cada una de las iglesias. Vamos a seguir trabajando fuerte para tener iglesias de primer nivel.
Huixquilucan de Degollado es una ciudad del Estado de México, perteneciente a la Zona Metropolitana de la Ciudad de México y es cabecera del municipio de Huixquilucan
Antes, el territorio estaba dominado sucesivamente por otomíes, tepanecas, mexicas y acolhuas. En 2005, el 2,5% de la población de Huixquilucan habla una lengua indígena.
El patrimonio cultural arquitectónico está constituido por algunos templos, destacándose el templo parroquial de San Antonio de Padua, cuyo valor radica en su portada y debido a que en su atrio fue sepultado el general Santos Degollados en 1861.
Fue construida en el año de 1775 y el material que se utilizó fue traído del río por la población. Cinco años después albergó a un grupo de jesuitas interesados en aprender otomí, mismos que más tarde trasladaron su escuela de lenguas al estado de Morelos.
Según el Códice Techialoyan, el primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, y Hernán Cortés nombraron a San Antonio de Padua como el patrón de Huixquilucan. El documento se refiere al sitio como San Antonio Huitzquilucan Atlyxamacayan Tecpan, así, con este nombre, al lugar de cardos comestibles se agrega otra característica: lugar donde se encajonan las aguas. 
El principal centro religioso huixquiluquense, fue también escenario histórico en la Guerra de Reforma. Otros edificios son la estación de ferrocarril y la casa de Los Venados construidos a principios de este siglo.
La sierra de Las Cruces forma parte del eje Neovolcánico o sierra Volcánica Transversal. Los bosques, las montañas, valles y lomas son componentes topográficos del municipio. Por su altura se destaca el cerro de San Francisco con 3,009 m y el de Santa Cruz con 3251 metros.
Durante la época prehispánica, el territorio conocido como la región de la Cuautlalpan o sierra de Las Cruces fue habitada por los otomíes. Inicialmente vivieron en las crestas de los cerros, aprovechando la abundante vegetación, se alimentaron de la caza de conejos, liebres, armadillos, ciervos y mapaches, saciaron su sed con el agua que brotaba por doquier y hallaron entre las rocas moradas para sus noches y templos para sus deidades rudimentarias: Makata y Makame; el primero representaba a las montañas, a la lluvia y al poder fecundante. La segunda al poder fecundado, al principio pasivo, a los flores. También adoraban a Otontecutli a la parte más alta de los cerros, en las cuevas y en los enormes monolitos o piedras sagradas.
Los otomíes, una de las razas más persistentes, misteriosas y antiguas del suelo mexicano fue conquistada primero por las civilizaciones olmecas y luego por los nahuatlacos. Los de esta región fueron sometidos por Tlacopan, cuyo dominio abarcaba desde la orilla del lago hasta la cima de las sierras de Las Cruces. Los tecpanecas a su vez fueron derrotados por los mexicas y los acolhuaques y su principal asentamiento paso a ser Tlacopan, reconocida como uno de los miembros de la Triple Alianza.
Naturalmente que los vecinos inmediatos a los mexicas sean los primeros que estaban destinados a sufrir las consecuencias de instituciones religiosas. Según el Códice Mendocino, en tiempo de Ixcoatl, al invadir Azcapotzalco es conquistado todo el territorio aledaño a Coaximalpan, Ocoyoacac y Uzquillocan.
Los mexicas no destruían las organizaciones políticas y sociales de los pueblos conquistados, sino que dejaban en el poder a los caciques locales siempre y cuando aceptaran pagar los tributos y plegarse a su dominio. En ocasiones imponían sus conceptos religiosos e introducían sus ritos y su lengua, por esta razón los pueblos ostentan nombres en náhuatl como Tecpan, Atliyacac, Xaxalpan, Yetepec, Mexicapan, Texcelucan, Ayotusco y Tecamachalco.
Cuenta la tradición que en esta época Huizquilloca, lugar de bosques rumorantes bañado de arroyuelos y abundante vegetación, gustó al último emperador Moctezuma Xocoyotzin quien mandó construir un palacio en el barrio de Tecpan.
En este tiempo los indígenas solían danzar en honor a sus dioses, especialmente a la Makame, formando grupos que recorrían montañas, valles y pueblos a los que más tarde se les llamó huehuenches.
En el siglo XVI se produce la conquista, y con ello se inicia la etapa denominada Colonial. El primero abarca de 1519 hasta más o menos mediados del siglo y se caracteriza por el triunfo de los intereses particulares de los conquistadores sobre el mundo indígena. Al aliarse los tlaxcaltecas con los españoles enfrentaron a los mexicas con apoyo de otros grupos indígenas ya que Cortés había enviado a varios de sus capitanes a establecer alianzas o dominar militarmente algunos sitios. Muchos pueblos concertaron alianzas inmediatas y en prueba de su apoyo enviaron hombres para luchar contra los mexicas, entre ellos los otomíes de la región de la Cuatlalpan o sierra de Las Cruces.
La historia de Huixquilucan, está ligada a Hernán Cortés e Isabel Moctezuma. Cortés ejerció su influencia, aunque de modo indirecto, sobre la catequización de los indígenas y en otorgar en Encomienda Tacuba, a la que pertenecía Huixquilucan.
El Códice Techialoyan de Huixquilucan establece también una relación entre Cortés y el Primer Virrey Antonio de Mendoza, en virtud de sucesos como la llegada de la fe y la confirmación de títulos sobre la tierra, la demarcación de distritos y la asignación de santos patronos como reflejo directo de la congregación; señala además que en 1532 Totoquiahuatzin, gobernador de Tlacopan, acompañado de Chimalpopocatzin, nobles de Huixquilucan, visitó a los tributarios para trasmitirles la fe y repartirles tierras de contribución a las que les asignaron nombres de santos.
Por otra parte en 1580, la orden religiosa de los padres jesuitas creó un colegio de lenguas indígenas que inicialmente se pretendió fundar en Jesús del Monte, donde la orden tenía edificada una casa de descanso, pero el padre Hernán Gómez influyó para que el proyecto se realizara en el pueblo de San Antonio Huixquilucan, aprovechando que la parroquia había quedado vacante por la muerte del cura. Se instaló el colegio de lenguas y en tres meses de establecida la corporación en esta localidad, los padres salían a predicar en otomí, mazahua y matlazinca. Lamentablemente, la orden decidió trasladarse al pueblo de Tepotzotlán.


jueves, 18 de julio de 2019

- Iglesias en zona Maya de México

En el sureste de México, se encuentra una región compuesta por pequeños pueblos habitados por descendientes mayas, que en su mayoría aún conservan muchas costumbres antiguas e incluso sólo hablan la lengua nativa. Además de ello, uno de los interesantes atractivos de la zona son las iglesias coloniales, que conforman la Ruta de las Iglesias… la unión de dos culturas. En Chiapas también encontramos una gran presencia de iglesias en zona indígena maya. Primero veremos las del sureste de México y en segundo momento las de Chiapas, apoyados por una investigadora.
Las iglesias en la Zona Maya son de los pocos vestigios coloniales que han sobrevivido al paso del tiempo y se han mantenido en pie a pesar de que en algunos casos, fueron víctimas de los encuentros de la Guerra de Castas en Yucatán.
Recorrer estos pueblos llenos de historia y tradiciones, donde se hacen presentes las huellas de la evangelización de la época de la colonia, con varias iglesias antiguas en ruinas y otras aun en condiciones de reunir a la gente varias veces a la semana o en ocasiones especiales; es una experiencia interesante y enriquecedora.
La Ruta de las Iglesias de la Zona Maya abarca las localidades de Chanchén Comandante, Felipe Carrillo Puerto, Tepich, Tihosuco, y San Antonio Tuk, dentro del municipio de Felipe Carrillo Puerto; al igual que los poblados de Huay Max, Sabán, Sacalaca, X-Cabil, y X-Querol, dentro del municipio José María Morelos.
En su mayoría las iglesias de la ruta son pequeñas y sobrias, algunas más antiguas que otras y cada una con características únicas. La iglesia en Tepich por ejemplo, tiene a un costado un cementerio maya amurallado.
Por otro lado la edificación más imponente de la zona es el Templo del Santo Niño Jesús o Ex convento de Tihosuco, el cual tenía retablos al óleo, una cruz dorada con mangas de terciopelo bordado en oro y seda.
Una de las iglesias más antiguas conocidas en el estado de Quintana Roo, se encuentra en Sacalaca, conocida como “la de los blancos” consagrada a la virgen María, pero no es la única iglesia en el pueblo, también se encuentra “la de los indios”. Tener dos iglesias en un mismo pueblo se hizo por las divisiones entre los conquistadores, que se clasificaron en blancos y criollos.
Para complementar la experiencia, es recomendable visitar los centros ceremoniales mayas católicos, espacios donde los indígenas realizan rezos, rituales, ceremonias y festividades. Estos se encuentran ubicados en Chancah Veracruz, Chumpón, Chunyaxché, Cruz Parlante, Tihosuco, Tixcal Guardia, y Tulum.
Identidades religiosas en la zona maya de Chiapas. La identidad religiosa en estas comunidades indígenas mayas de Chiapas tiene componentes sociales, ideológicos, de devoción y costumbre heredada de sus antepasados, así como de apropiación, reinterpretación y resistencia para sobrevivir como pueblo.
Una investigadora nacional nivel I detalla que las nuevas identidades religiosas no implican necesariamente un proceso de conversión profunda, sino que el cambio de adscripción religiosa puede obedecer a que las congregaciones funcionan como dispositivos para rodearse de un grupo de apoyo cuando migran, para dar solución a conflictos sociales, o bien a problemas personales que muchas veces relacionan con la salud, especialmente si se habla de alcoholismo, una enfermedad que suele ser frecuente en las comunidades mayas, donde el alcohol está muy presente en la interacción social y en la ritualidad.
Y es que, señala, las congregaciones religiosas han tenido un papel importante en la organización de la población indígena tras los movimientos de desplazamiento derivados de los conflictos inter e intracomunitarios, y la guerra de baja intensidad que siguió al movimiento zapatista. Las redes religiosas se convierten en fuentes de capital social y ayuda internacional, pues se trata de redes transnacionales que les vinculan a comunidades globales.
¿Por qué el fenómeno del cambio religioso está tan presente en Chiapas?
Influyen varias cuestiones, una de ellas es el campo vacío que, de alguna manera, deja la iglesia católica cuando es expulsada por los gobiernos liberales. A principios del siglo, la iglesia Reformada norteamericana decide que América Latina es tierra de misión y el área maya es elegida para hacer ese trabajo en México y Guatemala. A Chiapas empiezan a llegar los primeros misioneros que lo primero que hacen es aprender las lenguas nativas para traducir la Biblia a sus lenguas. Junto con ello les llevan también respuesta a los problemas de salud que agobian a la población.
Las identidades religiosas son dispositivos que tienen los pueblos acá, porque estamos hablando de un territorio en las márgenes del estado, una población mayoritariamente indígena, con altos índices de marginación y pobreza, de baja escolarización y pocas oportunidades de empleo.
Por otra parte, la población indígena es ajena tanto a la iglesia católica como a la protestante, porque tiene una religiosidad propia que le viene “de costumbre”, aquí hay una devoción y reverencia a los antepasados y su legado. En este legado juega un papel importante los componentes que vienen de su cultura, de su manera de entender su relación con las deidades; pero también su costumbre tiene la impronta de la religión católica, de tal manera que ellos no identifican su espiritualidad con ninguna religión, sino solo como su costumbre, la herencia de los antepasados.
La verdad es que los pueblos mayas no han sido católicos al estilo de la iglesia católica romana, no lo fueron, trataron de imponérselo pero los historiadores han dado cuenta de cómo aquí se seguían haciendo rezos en la montañas o en las cuevas, y todo eso era muy combatido por los religiosos.
La religiosidad tradicional, la manera en que el maya se relaciona con la idea de lo sagrado sigue perdurando. La religiosidad popular es fuerte y eso cada vez está más presente, porque el hombre maya es sumamente religioso, es un campesino vinculado a su milpa, a su tierra, a su montaña y manantial del agua, y si no le rezas a las fuerzas y espíritus que moran en estos lugares, a lo mejor hay sequía y no podrá tener su "maicito". Con la influencia de estas misiones evangelizadoras, la población dialoga porque así es la manera en que la población indígena se interna al mundo moderno global que llega a tocar a su puerta.
Empecé trabajando con las expulsiones religiosas en San Juan Chamula, me he concentrado en explorar la pluralidad religiosa entre la población indígena después de la expulsión de los sacerdotes a finales del siglo XIX, cuando hubo un florecimiento de la religiosidad popular indígena. Esto les permitió florecer al margen de la imposición institucional de la iglesia. Posteriormente empiezan a venir las misiones, primero llegan los presbiterianos, le siguen los pentecostales, que imprimieron la emocionalidad en el culto que a la fecha está presente hasta en la propia iglesia católica.
El cambio religioso lo sigo considerando a través de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, que es un tipo de misión porque prácticamente la iglesia católica desapareció a fines del siglo XIX. Se trata de una diócesis muy particular por la figura de don Samuel Ruiz, el obispo que participó en el Concilio Vaticano II, un prelado que fue influido por un pensamiento teológico crítico que emergió en un sector del sacerdocio latinoamericano y de todo un movimiento cristiano en donde está presente el pensamiento marxista, las utopías sociales y la justicia social, además de las corrientes de la educación popular en América Latina.
Los promotores de este pensamiento latinoamericano, entre ellos el obispo Samuel Ruiz, se plantean la importancia de estar al lado de los pobres, de los que sufrían injusticia. A don Samuel le tocó hacer su labor entre los mayas de Chiapas, es así que se da cuenta de la importancia del elemento cultural para hacer una iglesia autóctona, una iglesia indígena y empezó a ponerla en marcha con acciones pastorales y un grupo que integraba a varias comunidades religiosas al interior de la iglesia.
Ese pensamiento se sembró en las órdenes religiosas que actualmente están trabajando. Uno de los elementos que puede distinguir a esta diócesis es la importancia de lo que llaman “la misión profética de la iglesia”, que es entendida como la denuncia de injusticias. En la diócesis hay una organización de laicos vinculada a la iglesia llamada Pueblo Creyente, que tiene como misión encabezar luchas ciudadanas, es una poderosa organización que incluye 54 parroquias y abarca varias partes del estado.
Estoy enfocándome en la inculturación y el trabajo de las órdenes, porque en el campo católico no todo es lo mismo. Trabajo con los dominicos, una orden que también tiene presencia en Guatemala, y uno de sus superiores tuvo la idea de fundar una rama en Las Verapaces, región del norte de ese país. Se está propiciando un encuentro entre ambas regiones para discutir los desafíos de una pastoral indígena.
Ahora estoy trabajando en ello porque la orden de los dominicos ha priorizado la cuestión de denuncia de las injusticas, de protección a la población indígena y la inculturación de las lenguas y de entender su mundo.
Acabo de ir a Las Verapaces, es una de las regiones donde el conflicto armado guatemalteco fue terrible y que ahora están luchando en varias comunidades en contra de la construcción de hidroeléctricas al pedir que sean consultados, y los sacerdotes están acompañándolos en la defensa de sus derechos como pueblo.
En México, los dominicos están al frente de la evangelización indígena y realizan un trabajo importante vinculado con los pueblos y con la defensa de sus derechos, trabajando por los migrantes, incluso ya han fundado una casa del migrante. Además se está incentivando la aceptación de la manera indígena de relacionarse con lo sagrado, porque antes se les exigía que abandonaran toda idolatría, que no rezaran en el cerro o no hicieran limpias, y ahora la iglesia está respetando esa parte cultural, incorporándola más al culto.