jueves, 29 de octubre de 2015

- El dia de Muertos


El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen mesoamericano que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza desde el dia 1 y coincide con las celebraciones del Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.

Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones desde la época precolombina. Entre los pueblos prehispánicos era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "La Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.
"La catrina" conjunto de imagenes de personajes en forma de muertos
El paso de la vida a la muerte es un momento emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella. México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la vida, la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ellas.

De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pese a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, 

existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas.
Altar de muertos dentro de una iglesia
Sin embargo muchos mexicanos consideran que el Día de Muertos al ser una fiesta sincrética es capaz de convivir y adoptar otros festejos no tradicionales de manera sana, permitiendo el uso de los disfraces, sin restar su importancia cultural y ni poner en riesgo su existencia en México, continuando un proceso de transformación cultural que se ha venido desarrollando durante los últimos siglos.

Los antiguos mesoamericanos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida. Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendas que contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo. De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas..


Desde antes de la llegada de los españoles muchas de las culturas prehispánicas tenían la creencia de una vida después de la muerte. Por ejemplo cuando una persona moría, su alma iba al “inframundo” (conocido por ellos como Xibalbá). Según sus creencias, para llegar a este lugar, las almas debían de cruzar un río con la ayuda de un xoloitzcuintle; es por eso que dentro de los ritos funerarios de los mayas se encontraba el de enterrar a un perro de esta raza junto con la persona fallecida, de lo contrario, correría el riesgo de no llegar a Xibalbá y quedarse en el camino.

Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones tradicionales para conmemorar a los difuntos, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos. Al convertir a los nativos del Nuevo Mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.


Otros elementos influirían en la evolución de las actuales costumbres del Día de Muertos; por ejemplo, en el centro del país, las epidemias que durante siglos azotaron a la Ciudad de México llevaron a la creación de cementerios fuera de la ciudad y fue hacia 1861 que el gobierno comenzó a hacerse cargo de los entierros. Así mismo, hacia 1859 se consolidó la costumbre de adornar las tumbas con flores y velas, visitar los panteones los días 1 y 2 de noviembre. La clase alta por las mañanas y los pobres por la tarde, la gente de dinero aprovechaba estos días para poder estrenar sus ropas negras que preparaban desde antes para poder lucirlas en los panteones, esta costumbre es de origen europeo.

-El Xantolo es un palabra huasteca que significa Fiesta de las ánimas, tiene un origen prehispánico en la Región Huasteca y que al paso de los años ha recibido influencias de otros orígenes, los huastecos ofrendan el culto en estos tiempos porque no solo recogen la cosecha del maíz y otros frutos, también es una fiesta de respeto a los que ya no están presentes porque acorde a su calendario, en estas fechas los parientes muertos visitan a los familiares. La esencia de sus espíritus están presentes y por ello el olor de las frutas, la música y la luz, recuerdan los momentos vividos en la tierra, el inframundo está presente todo el tiempo y es muy cercano al mundo de los vivos según los huastecos, el cuerpo regresa a la tierra pero su alma se queda entre los vivos.

Simbolismo  de los elementos del altar de muertos:

-Calaveras de azúcar: Son dulces en forma de cráneo, generalmente realizadas de dulce de azúcar, chocolate, amaranto, gomita, entre otros. Generalmente son vendidas en los tradicionales mercados denominados "Todos Santos" además de tiendas comerciales,

-Las calaveras de dulce tienen escrito en la frente el nombre del difunto (o en algunos casos de personas vivas, en forma de broma modesta que no ofende en particular al aludido), y las consumen parientes o amigos.
-El pan de muerto. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con formas de huesos hechas con el mismo pan; se le espolvorea azúcar y se elabora con anís.
-Las flores. Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias suelen limpiar y decorar las tumbas con coloridas coronas de flores de rosas y girasoles, entre otras, pero principalmente de cempasúchitl, las cuales se cree atraen y guían las almas de los muertos. Casi todos los panteones reciben visita de muchas personas.

  La flor de cempasúchitl es símbolo del resplandor del sol, que se consideraba el origen de todo. Cada flor representa una vida, y en el caso del difunto significa que éste aún conserva un lugar dentro del Todo, y que no ha sido olvidado por sus amigos y familiares. Curiosamente, en el poblado de Huaquechula, en el estado de Puebla, no se utiliza la flor de cempasúchitl, sino que las tumbas se adornan con nube y gladiola.

·         La ofrenda y la visita de las almas. Se cree que las almas de los niños regresan de visita el día primero de noviembre, y que las almas de los adultos regresan el día 2. En el caso de que no se pueda visitar la tumba, ya sea porque ya no existe la tumba del difunto o porque la familia está muy lejos para ir a visitarla, también se elaboran detallados altares en las casas, donde se ponen las ofrendas, que pueden ser platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros e incluso juguetes para las almas de los niños. Todo esto se coloca junto al retrato de los difuntos, rodeados de veladoras.

Altar y ofrenda de muertos:

Los materiales comúnmente utilizados para hacer una ofrenda para el Día de Muertos tienen un significado, y son entre otros los siguientes:
·         Retrato de la persona recordada: El retrato del difunto sugiere el ánima que los visitará la noche del 2 de noviembre. Dicha imagen honra la parte más alta del altar. Se coloca de espaldas y frente a ella se coloca un espejo para que el difunto solo pueda ver el reflejo de sus deudos y estos vean a su vez únicamente al difunto.

·         Pintura o cromo de las Ánimas del Purgatorio: La imagen de las ánimas del purgatorio sirve para pedir la salida del purgatorio del alma del difunto por si acaso se encontrara ahí.
·         Doce cirios: Aunque pueden ser menos, tienen que ser en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera. Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa aparte de agua y sal.
·         Flor de cempazúchitl (o flor de cuatrocientos pétalos): Su color representa la luz como los rayos del sol y al regarla en forma de camino y por su aroma, sirve de guía a las almas para indicarles el rumbo por el cual llegar al que fuera su hogar.
·         Cruz: Utilizada en la mayoría de los altares, es un símbolo introducido por los evangelizadores españoles, con el fin de incorporar el catecismo a una tradición tan arraigada entre los indígenas, como la veneración de los muertos. Para recordarle su fe.. La cruz va en la parte superior del altar a un costado de la imagen del difunto y esta puede ser de sal, ceniza, tierra o cal.

·         Calabaza en tacha: La calabaza ocupa un lugar privilegiado tanto en la cocina tradicional prehispánica como en la actual. Es parte de la tetralogía alimenticia del país, al lado del maíz, el frijol y el chile, con los que se cultiva en la misma milpa. De ella se aprovecha todo: tallos, guías, flores, frutos y semillas. En el altar se prepara como dulce, cocida con azúcar, canela, tejocotes, trozos de caña de azúcar o con otros ingredientes.. En la actualidad se prepara cocida en miel de piloncilloo panela, antiguamente llamada también tacha para bendecir las casas. El dulce cristalizado se llama calabazate.

·         Papel picado: También se suelen adornar las ofrendas con papel picado que es una artesanía mexicana que se elabora con papel de china recortado con figuras de esqueletos y calaveritas, este es considerado como una representación de la alegría festiva del Día de Muertos y del viento.
·         Vara de tejocote: con esa se abrirá paso el alma que regresa a visitar a sus parientes, por eso no se le deben de quitar las espinas.
·         Arco de caña y flores: en algunos lugares de México se acostumbra a realizar este arco, el cual simboliza el paso a una vida de purificación y el abandono del cuerpo terrenal
·         Copal e incienso: El copal es un elemento prehispánico que limpia y purifica las energías de un lugar, santificando el ambiente.

·         Agua: El agua tiene gran importancia ya que, entre otros significados, refleja la pureza del alma, el cielo continuo de regeneración de la vida y de las siembras y en la ofrenda se representa con un vaso lleno de agua que sirve para que el espíritu mitigue su sed después del viaje desde el mundo de los muertos.
·         Comida: Se coloca el alimento tradicional o el que era del agrado de los fallecidos se coloca para que el alma lo disfrute.
·         Bebidas alcohólicas: Son bebidas que fueron del gusto del difunto denominados “trago”, generalmente son “caballitos” de tequila, pulque, cerveza y mezcal.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

- Junipero Serra, incansable misionero en México y California

San Junipero Serra, misionero en México y California
Junípero Serra Ferrer (Petra, Mallorca; 24 de noviembre de 1713-Monterrey, Alta California; 28 de agosto de 1784) fue un fraile franciscano español

En el pueblo de Petra (Mallorca-España) nació Junípero Serra, aqui su casa natal:
Doctor en filosofía y teología, se trasladó a América, donde fundó nueve misiones españolas en la Alta California, y presidió otras quince.
Fue beatificado por el papa san Juan Pablo II el 28 de septiembre de 1988, y el 23 de septiembre de 2015 fue canonizado el 23 de Septiembre de 2015 por el papa Francisco, en la ciudad de Washington (Estados Unidos de América)

En calidad de padre presidente fundó una serie de misiones y atendió a la fundación de otras, con un total entre ambas de nueve misiones. La primera de las misiones fundadas por él fue la de San Diego de Alcalá el 16 de julio de 1769;  la misión se encuentra dentro del actual término municipal de San Diego

Estableció su sede central la Misión de San Carlos Borromeo de Carmelo, fundada por él en 1770.
En julio de 1771 fundó la Misión de San Antonio de Padua y en agosto la de San Gabriel, esta última en el actual área metropolitana de Los Ángeles. El 1 de septiembre de 1772 fundó la Misión de San Luis Obispo de Tolosa. También tuvo participación en la fundación de la Misión de San Juan Capistrano en 1776 y en la de San Buenaventura en 1782. Se conoce que visitó las misiones de Santa Clara de Asís y de San Francisco de Asís, esta última en la localidad de San Francisco.

Las misiones fueron primordialmente creadas para evangelizar a los nativos. Otro objetivo fue la integración de las personas en la sociedad española y su capacitación para asumir la propiedad y gestión de la tierra. Como cabeza de la Orden en California, Serra no solamente lidió con cargos religiosos, sino también con otras autoridades españolas en ciudad de México y con los oficiales militares locales que comandaban las guarniciones cercanas.

Impulsó su labor misionaria desde el Colegio de Misioneros de San Fernando de la capital de México. En seis meses recibió la aprobación del virrey para iniciar su misión en Sierra Gorda, un territorio montañoso donde ya habían fracasado algunos franciscanos. 

Si bien todas las misiones asociaban al fomento del cristianismo, en el caso de Serra las actuaciones materiales de subsistencia, como la ganadería y la agricultura, eran también un vínculo imprescindible de los hombres con Dios. En las misiones, Serra también educó a los indios en diversas áreas del saber y levantó iglesias.

El primer destino de fray Junípero fue Santiago Xalpan (hoy Jalpan de Serra) en la Sierra Gorda de Querétaro, donde permaneció nueve años dedicado a convertir a los indígenas pames de la zona, al tiempo que les enseñaba los rudimentos de la agricultura, de la ganadería de tiro y de labor, así como a hilar y tejer.
El siguiente destino de fray Junípero debería haber sido el inhóspito territorio apache, en el río San Sabá, afluente del Colorado, en Texas. Sin embargo, la muerte del virrey detuvo la salida del grupo misionero hacia aquellas tierras, por lo que el fraile tuvo que esperar en la ciudad de México por espacio de varios años antes de recibir su siguiente destino misional. 

Desde el colegio misional de San Fernando atendía diversas misiones de Nueva España y hacía de maestro de novicios.
Salió de ciudad de México en septiembre de 1773 y tomó la fragata Santiago hacia San Diego, llegando el 13 de marzo de 1774. El 22 llegó a la misión de San Gabriel el capitán Juan Bautista de Anza con una partida, inaugurando así una ruta terrestre entre Sonora y California, que había sido recomendada por Serra al Virrey.



Luego de visitar San Gabriel, San Luis y San Antonio, Junípero entraba en su residencia del Carmelo a primeros de mayo de 1774. Fernando de Rivera y Moncada, nombrado recientemente Comandante, se presentó en Monterey el 23 del citado mes. El 4 de noviembre de 1775 los indios asaltarían la misión de San Diego y la destruirían, matando a algunos, como a Fray Luis Jaime.



Todas las misiones que los españoles iban fundando estaban unidas por una ruta conocida como Camino Real. Su amigo Palou, junto con Pedro Cambón, fundaron en 1776 la Misión de San Francisco de Asís. En 1777 Fray Junípero visitaría la Misión de San Francisco y la de Santa Clara de Asís, fundada en enero de ese año. Fray Junípero también estaría vinculado a fundación de la Misión de San Juan Capistrano en 1776 y atendió también a la fundación de la Misión de San Buenaventura en 1782, esta última situada en la localidad californiana de Ventura.



Junípero Serra y sus colaboradores siguieron la línea de acción establecida durante su estancia en la Sierra Gorda de Querétaro. Cuando llegaban a un lugar conveniente, levantaban una capilla, unas cabañas para residencia de los frailes y un pequeño fuerte protector contra posibles ataques. Acogían a los indígenas que se aproximaban movidos por la curiosidad y, una vez ganada su confianza, les invitaban a establecerse en las proximidades de la misión.


Allí, al mismo tiempo que catequizaban a los indígenas, los misioneros les enseñaban nociones de agricultura, ganadería y albañilería, les proporcionaban semillas y animales y les asesoraban en el trabajo de la tierra. 


Algunos de ellos aprendieron también las técnicas de la carpintería, la albañilería o la herrería, como puede verse en las ruinas de una forja catalana que todavía existen en la Misión de San Juan Capistrano. Las mujeres recibían adiestramiento en las labores de cocina, costura y confección de tejidos. El cambio de vida afectó asimismo a la cultura y religión indígenas dando lugar a un sincretismo que perdura hasta nuestros días.
Falleció en la Misión de San Carlos Borromeo (Monterrey, California), el 28 de agosto de 1784. Sus restos descansan en la Basílica de la Misión de San Carlos Borromeo, misión que él mismo fundó.
Las fundaciones de la Sierra Gorda de Querétaro (México)


Los primeros pobladores de estas tierras eran de origen olmeca, a partir del siglo XIII los pames entraron en contacto con los pobladores locales aprendiendo a cultivar las tierras. En 1537, se inicia de forma generalizada la conquista de la Sierra Gorda por parte de los españoles y una de las estrategias fue el envío de misioneros Dominicos, Agustinos y Franciscanos que promovían la evangelización y edificaban Misiones de adobe y paja. 



En 1743, José de Escandón inicio la pacificación militar de la región derrotando a los chichimecas en la batalla del cerro de la media luna. y poco después los misioneros iniciaron una labor social introduciendo la cultura y la espiritualidad a los pueblos.

Jalpan de Serra
En 1744 se funda el pueblo de Jalpan y da inicio la construcción de las Misiones de Jalpan, Landa, Tilaco, Tancoyol y Concá gracias a la participación de la Orden Franciscana del Colegio de San Fernando. también hubo la ubicación de 54 familias provenientes de Querétaro que se establecieron en la región. En 1750 llega Fray Junípero Serra a la Misión de Jalpan, y junto con Fray Francisco Palou, inician la tarea de integrar social y espiritualmente a la cultura cristiana a los indígenas de la sierra, construyendo para tales fines el templo de Jalpan, erígido entre 1750 y 1758.



Ya en épocas de la independencia Mexicana, en Jalpan surge un fuerte movimiento insurgente comandado por el capitán Elosúa, pero el ejército realista los derrota en 1819 y son quemadas las casas y bodegas del pueblo, quedando en ruinas. En 1880, se construye un camino de terracería que comunica con la capital de México, hecho que generó un gran desarrollo económico para la zona. En 1904, Jalpan de Serra fue reconocida como Ciudad, y desde 1962, ha mantenido un crecimiento económico logrando tener energía eléctrica, agua potable y carreteras pavimentadas.



En 1976 Jalpan cambia su nombre a Jalpan de Serra en honor al evangelizador de la región y como resultado de la firma de un Pacto de Hermandad con la Ciudad de Petra de Mallorca.

POR CAMINOS SERRANOS (articulo para visitantes de la Sierra Gorda)



El viajero encuentra muchos pretextos para detenerse cuando se adentra en los serpenteantes caminos de la Sierra Gorda.
 Haciendo base en Jalpan de la Sierra, esta ruta ofrece cascadas, ríos y cañones, todo a menos de 50 minutos en automóvil.



- Desde lo más alto
La diversidad de la Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda de Querétaro es abrumadora: paisajes semidesérticos, tupidos bosques tropicales, monumentales cascadas, ríos, cuevas y sumideros que contrastan con las misiones franciscanas enclavadas en esta región, una de las más heterogéneas del país.

El recorrido tiene su punto de partida en Jalpan de Serra, Pueblo Mágico que alberga una de las cinco misiones declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una vez en Jalpan, la oferta de lugares es muy variada y todos se encuentran a menos de 50 minutos en automóvil

- MISIONES
Jalpan de Serra fue la primera misión que se edificó en la región, entre 1751 y 1758, por órdenes de Fray Junípero de Serra, y está dedicada al apóstol Santiago.



Además de la Misión de Jalpan de Serra, vale la pena visitar el Museo Histórico de la Sierra Gorda, a un costado de la plaza central; la Misión de Concá, dedicada al Arcángel San Miguel, y la Misión de Landa de Matamoros, a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.

SIERRA GORDA DE QUERÉTARO:



- MIRADOR CUATRO PALOS Este mirador es el punto de entrada a la Sierra Gorda, así que se puede visitar al iniciar o terminar el recorrido. A más de 2 mil 700 metros de altura, el lugar ofrece una monumental vista de la Sierra y del Cerro de la Media Luna.
La caminata para llegar al mirador es igualmente disfrutable.



- CASCADA EL CHUVEJE : A tan sólo 20 minutos de Jalpan se encuentra esta imponente cascada de casi 30 metros de caída. Desde la entrada a esta reserva hay que caminar un par de kilómetros por un camino que ofrece espectaculares postales.



- Árbol milenario: A un costado del poblado de Concá se ubica este colosal sabino de más de mil años de antigüedad, su gran tamaño es atribuido al manantial que ba- ña sus raíces con agua cristalina.



- RIO ESCANELA: Desde la entrada, hay que caminar al lado del río unos 20 minutos para llegar al Cañón de la Angostura, donde se puede nadar en agua cristalina. Otros 20 minutos más arriba se llega al Puente de Dios, una espectacular gruta con regaderas naturales.

http://www.reforma.com/edicionimpresa/aplicacionei/VisorPDF.html?file=http://hemeroteca.reforma.com/20150920/pdfs/RVIA20150920-004.pdf

miércoles, 16 de septiembre de 2015

- 15 Septiembre: Dia de México

Septiembre marca el inicio del llamado “mes patrio”  con motivo de la celebración del Aniversario de la Independencia de México, una de las fiestas cívicas y populares más importantes y coloridas del año. 
Durante todo el mes,  las calles lucen llenas de adornos tricolores alusivos a la bandera nacional, los restaurantes preparan menús especiales con platillos típicos de la temporada como los pambazos o los chiles en nogada y,  desde los barrios más populares hasta los hoteles más exclusivos, organizan las famosas “noches mexicanas” amenizadas con música de mariachi, tequila y antojitos.

He aquí un resumen de las Fiestas Patrias:



 Ceremonia del Grito de Independencia

El Grito de Independencia se realiza en punto de las 11 de la noche  cada 15 de septiembre en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México. 
"El presidente de México, Enrique Peña Nieto, encabezó este martes la celebración del 205 Aniversario del Grito de Independencia desde el palco de Palacio Nacional frente al Zócalo de la Ciudad de México, la principal plaza pública de la capital del país.
"Mexicanos, ¡vivan los héroes que nos dieron Patria y Libertad. Viva Hidalgo. Viva Morelos. Viva Josefa Ortiz de Domínguez. Viva Allende. Viva Aldama. Viva Galeana. Viva Matamoros. Viva Guerrero. Viva la Independencia Nacional. Viva México. Viva México. Viva México!", gritó el mandatario a las 23:00 hora local, en un evento que fue transmitido en cadena nacional"
.
Esta es la principal ceremonia cívica  con motivo del Aniversario de la Independencia.
La dirige el presidente de México desde el balcón principal de Palacio Nacional; en ese momento, el mandatario aparece portando la bandera mexicana  entre sus manos frente a la multitud congregada en el Zócalo para hacer repicar la  misma campana que  el Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla, utilizó la madrugada  del 16 de septiembre  de 1810 durante el llamado “Grito de Dolores”, como se le conoce al acto con el que convocó al pueblo a levantarse en armas.

El Grito de Independencia se caracteriza por los vítores a los principales héroes nacionales y por el tradicional ¡Viva México! La verbena popular del "Grito" incluye espectáculos pirotécnicos y musicales. Esta ceremonia se replica en todas las plazas cívicas del país, así como en los consulados y embajadas de México en el extranjero.

 Desfile militar

Como parte de las ceremonias oficiales, la  mañana del 16  de septiembre se lleva a cabo el tradicional desfile militar, el cual es presidido por el mandatario mexicano.
El desfile parte desde la explanada del Zócalo de la Ciudad de México y  recorre las principales avenidas del centro de la capital. En este acontecimiento, además de la participación de los destacamentos en tierra, se realiza el desfile de aeronaves surcando el cielo de la capital.
Los espectadores pueden  presenciar la parada militar desde las gradas instaladas  en la Plaza de la Constitución y en las avenidas designadas para el desfile de los contingentes. 

ORACION :
Hoy encomendamos a Nuestra Señora de los Dolores, en su día a Nuestra Nación, que como ella ha sufrido y sufre dolor, le rogamos que interceda por la Paz y la Justicia, para que cese la violencia, la marginación y el egoísmo en nuestro México. 
Amen