domingo, 28 de abril de 2019

- San Pedro Tecomatepec, artesanias de barro


San Pedro Tecomatepec, es un poblado donde la alfarería se trasmite de generación en generación, se fabrican muchos accesorios de cocina a base del barro extraído de los alrededores de este lugar, mediante un proceso artesanal es moldeado y solidificado.
Ubicado a cinco minutos del centro de Ixtapan de la Sal, con dirección hacia Coatepec de Harinas y Real de Minas Zacualpan se encuentra este pueblito pintoresco y de tradición alfarera, donde los talleres aún son familiares, sus festividad principal es en honor de la virgen de las Tres Ave Marías el primero de enero, con su tianguis en día sábado hace que este lugar tenga su magia única.
Aquí podrás encontrar piezas ornamentales y de uso doméstico tales como jarros, platos, servilleteros, platones, caballitos tequileros, fuentes, macetas y más.
Esta es la cruz florida que adquirí de los artesanos de Tecomatepec
San Pedro Tecomatepec, el pueblo para comprar ollas de barro. Si te hace falta un jarro o una cazuela, visita San Pedro Tecomatepec en Ixtapan de la Sal, un pueblito donde abunda el barro y el talento de los alfareros. Es una comunidad de Ixtapan de la Sal y tiene desde hace más de un siglo vocación alfarera, gracias a los beneficios de sus minas de barro
Si estás en Ixtapan, te recomendamos dar un paseo por SAN PEDRO TECOMATEPEC, donde podrás adquirir el plato o el jarro que te falta. Esta comunidad está ligada a Ixtapan de la Sal, se encuentra a tan solo cinco minutos desde la cabecera municipal. 
La mayoría de las familias se dedican a la alfarería, esto implica desde artículos ornamentales hasta de cocina. Los talleres de este pueblo son de familias que se han heredado de generación en generación. Es un lugar providente ya que mucha gente llega buscando el barro para surtirse o para uso personal.
El barro lo obtienen de los cerros que rodean a Tecomatepec. Tiene un campo abierto que es comunitario para todos los pobladores, el mejor mes para obtener esta materia prima es en mayo. En sus talleres lo trabajan; lo dejan secar para después colocarlo en un recipiente; lo mojan y al final lo baten. 
En cuanto se logra una consistencia bastante espesa, es el momento para colar la mezcla hasta que sea de consistencia líquida. Después se vierte en arena (espolvoreado) en el suelo. Generalmente todo este proceso se realiza en las tardes para que a la mañana siguiente toda el agua se haya absorbido y se recoja una masa lista para moldearse. Por último, se dividen en porciones para que al final sean las piezas artesanales.
El trabajo realizado es con moldes, pero la mayoría se realiza con las manos y poco a poco el pedazo de barro comienza a tener forma; se deja secar, se limpia, se pinta y se pone a hornear. Cada taller produce de distinta manera pero todos con una excelente calidad en el producto final. El resultado es indudablemente bellísimo y muy bien elaborado. Mucho de este material es comercializado en distintos lugares del Estado, como en Metepec.
Los artesanos colocan día a día piezas de calidad, trabajan con todo su amor en esta gran labor artesanal. Ver el trabajo me deja observar desde otro punto de vista la labor que realizan. Dedican mucho tiempo a cada una de las piezas, lo cual nos hace comprender el verdadero significado que representa la alfarería en la historia y en la cultura del lugar.
También aprovecha para conocer su Iglesia del siglo XVI junto con la enorme escultura de barro que hace homenaje a los artesanos.
¿SABÍAS QUE?…El horno se enciende con trozos de corteza de árboles, principalmente de pino y paja, hasta alcanzar la temperatura adecuada; después se colocan las piezas y al pasan varias horas quedan listas las piezas.