martes, 25 de diciembre de 2018

- Tlalpujahua: esferas en pueblo minero


La palabra Tlalpujahua viene del náhuatl tlalli (tierra) y poxohuac (esponja, fofa) por lo que su nombre significa tierra de tezontle o tierra bofa o esponjosa, seguramente por las características de los suelos donde está asentada esta población. Altura media 2.595 ms. Su nombre en otomí es Xijumú. Los primeros pobladores del territorio fueron indígenas mazahuas y durante la época prehispánica, el territorio fue altamente conflictivo por encontrarse en la frontera de los imperios tarasco y azteca. Los españoles derrotaron a los tarascos en 1522 y comenzó la época colonial de Tlalpujahua, que cuenta con 27.587 habitantes.

En 1831 alcanzó la categoría de municipio y a finales del siglo XIX fueron descubiertas las principales vetas de metales preciosos que llevarían prosperidad y tragedia La gente se refiere a Tlalpujahua como el pueblo que se negó a morir: 
El 27 de mayo de 1937 se produjo una tragedia en Tlalpujahua, cuando un alud de agua y lodo lo arrastró todo a su paso en medio de un fuerte temporal. 
Los materiales arrastrados fueron los desechos de la explotación minera, almacenados de manera insegura en las márgenes del río.

Una antigua iglesia en la que se veneraba a la Virgen del Carmen quedó sepultada debajo de varios metros de tierra, sobresaliendo solo la torre por encima de la superficie, siendo llamada desde entonces la “iglesia enterrada”. 
No se sabe exactamente cuando fue construida la iglesia, creyéndose que fue la capilla de una importante hacienda y su primera mención en documentos eclesiásticos data de 1742.

Fue designado Pueblo Mágico el 27 de junio de 2005 por su acogedor aspecto actual, que durante más de 3 siglos fue sitio de bonanza minera con vetas de oro y plata.
Hay varias fábricas de esferas navideñas, siendo esta actividad una de las más importantes para la economía de Tlalpujahua, además de algunas otras actividades como la elaboración de finos trabajos de cantera.
Tlalpujahua es un pueblo mágico, minero y artesanal, proyectado entre montañas y bosques. De aire colonial con sus fachadas de cantera rosa y casa también de las mariposas monarcas.
Reconocido por la elaboración de esferas, este poblado michoacano se encuentra a 194 kilómetros o 2 horas y media de la Ciudad de México.
Lugares para visitar en Tlalpujahua:
1 Santuario del Carmen: Construcción barroca del siglo XVIII. Desde su atrio se obtiene una hermosa vista del lugar y sus alrededores. Por la noche, se ofrece un espectáculo de luces.
2 Convento  de San Francisco: Del siglo XVII. Ahí vivió y murió el poeta novohispano Fray Manuel Martínez de Navarrete, de quien se exhibe una efigie en el patio central del convento.

3 Ruinas o torre del Carmen: Primera iglesia de Tlalpujahua , consumida en el incendio de 1939. Sólo se salvó la imagen de la Virgen que ahora luce en el altar mayor del Santuario del Carmen.
4 Iglesia de Santiago Puxtla: Edificio del siglo XVI que originalmente se destinó a los indígenas.

5 Museo Hermano López Rayón: Antigua casa natal de los líderes insurgentes.
6 Presa Brockman : Donde predominan los pinos, puedes dar un paseo a caballo, andar en bicicleta, acampar o dar un paseo en lancha por sus tranquilas aguas.
7 Mina Dos Estrellas: Para conocer el trabajo minero. Entra a un socavón y visita su museo.
8 Parque Nacional Campo de Gallo: Decretado Parque Nacional Rayón en 1952. Aquí los hermanos Rayón  establecieron su cuartel general, ideal para días de campo.
9 Sierra Chincua: Aquí podrás admirar a la mariposa monarca sobre todo en enero y febrero.
No dejes de probar la cabeza de res y barbacoa cocidas en horno de adobe, los uchepos, corundas y la sopa de hongos, así como visitar un taller artesanal de vidrio soplado, donde nace la magia navideña.
Admira también el arte plumario, técnica de origen prehispánico que aún se realiza en Tlalpujahua. Encontrarás también piezas de cerámica, platería, cantera y alfarería.

Aprovecha también la cercanía para visitar otro pueblo mágico con gran historia minera: El Oro, ubicado a 15 minutos de este destino. 
*De octubre a diciembre se realiza la Feria del Esfera, en la que podrás adquirir todo lo necesario para la Navidad. 
Como dato curioso, aquí se realizan alrededor de 20 millones de esferas cada año, elaboradas en cerca de 250 talleres familiares.
-El Santuario de Nuestra Señora del Carmen
El templo original fue construido durante la primera mitad del siglo XVII y contaba con una torre que fue destruida por un rayo en el siglo XIX. Estaba dotado también de bellos retablos y de valiosos ornamentos y piezas de consagrar de plata, que fueron desapareciendo en medios de las guerras o fueron vendidos por los sacerdotes para sufragar los costos de reconstrucción. 
La torre actual es de hermoso color rosado, que contrasta con los tonos marrones de la fachada principal. Su decoración interior, realizada a comienzos del siglo XX por un artista tlalpujahuense, es única en Michoacán.
-El Convento Franciscano de Nuestra Señora de Guadalupe
Este convento franciscano del siglo XVII fue consagrado en principio a San Francisco de Asís y actualmente funciona como Santuario de Guadalupe. 
El atrio es bardeado y la fachada del templo es sencilla, con un remate curvilíneo y una puerta con un arco de medio punto encima de la cual está la ventana del coro y un nicho con un relieve de la Virgen de Guadalupe. El poeta novohispano y fraile franciscano michoacano, Manuel Martínez de Navarrete, fue guardián del convento de Nuestra Señora de Guadalupe y en su recinto escribió algunos de sus poemas neoclásicos más notables.
-La fabricación de las esferas navideñas:
Tlalpujahua es famoso por el trabajo en vidrio soplado que realizan sus artesanos. Además de esferas navideñas, en talleres como el de Martín Marín encontrarás todo tipo de objetos elaborados con esta técnica.
Es posible que las esferas de tu árbol de navidad provengan de Tlalpujahua. El señor Joaquín Muñoz Orta, tlalpujahuense de nacimiento, estuvo radicado un tiempo en Chicago, Estados Unidos, donde se familiarizó con la elaboración de esferas para árboles de navidad. En los años 1960, Muñoz Orta y su esposa retornaron al terruño e instalaron un modesto taller de esferas en su casa de Tlalpujahua. 
La fábrica actualmente produce casi 40 millones de esferas al año, siendo la más grande de Latinoamérica. El pueblo se enganchó con la fabricación de esferas y surgieron otras empresas medianas y pequeñas. Puedes visitar estas fábricas y comprar tus bolitas para el próximo arbolito.
Otro tipo de artesanías que verás es el arte plumario, una asombrosa técnica que se utiliza para crear cuadros enteros con plumas de aves. Si quieres conocer más acerca de estas artesanías, te sugerimos visitar el taller de Luis Olay.

Si te gusta la cerámica, puedes darte gusto en las tiendas de artesanías de Tlalpujahua, en donde hay piezas de este material con extraordinarios diseños. Si prefieres el barro, te recomendamos visitar el taller de Gustavo Bernal, ubicado en la carretera rumbo El Oro.
- La Mina Las Dos Estrellas
Esta mina de oro fue descubierta en 1899 y fue la más importante del mundo entre los años 1908 y 1913. El yacimiento fue explotado con las tecnologías más adelantadas para la época y la minería generó una época de gran bonanza en Tlalpujahua de Rayón, llevando a la localidad la energía eléctrica y el teléfono. 
El nombre de Dos Estrellas hace alusión a su propietario, un empresario francés, y su mujer. Aunque en ese tiempo no se llevaban estadísticas de seguridad, se cree que en las operaciones mineras moría un trabajador casi a diario. 
Puedes recorrer la mina en una visita guiada y también hay un museo instalado en las viejas dependencias, en el que se muestra el equipamiento tecnológico y las herramientas de trabajo de la época.
*Crónica de una visita a la mina: Acudimos a la Mina Las Dos Estrellas al regresar de nuestra excursión a la Sierra Chincua para visitar el Santuario de las Mariposas Monarcas. Al llegar nos unimos a uno de los grupos que orientados por un guía, recorren las viejas instalaciones de la mina. 
En el "socavon" o lugar de entrada a la Mina las Dos Estrellas, a la izquierda la capilla a la Virgen
El socavón es el primer lugar que visitamos; ataviados con nuestros cascos nos adentramos por este túnel bien ventilado e iluminado, caminando 120 metros, hasta llegar a una pequeña cueva donde se encuentra una imagen de la Virgen del Carmen patrona de los mineros.
El guía nos contó la historia del funcionamiento de esta mina, que siendo propiedad de un francés, llegó a contar con el trabajo de cinco mil mineros que laboraban en condiciones insalubres y miserables a pesar de contar con la tecnología más moderna para la extracción de oro y plata.
Las pinturas que el visitante va descubriendo al visitar la mina: el mundo duro de los mineros:













viernes, 7 de diciembre de 2018

- Las Posadas navideñas en México

La tradición de las festividades navideñas en México se inicia en el siglo XVI, unos años después de la llegada de los españoles. Los primeros evangelizadores se empeñaron en la conquista espiritual aprovechando el gusto de los indígenas por el espectáculo y la riqueza visual de las celebraciones. De tal suerte que las posadas, las pastorelas, los villancicos, los nacimientos, las piñatas y hasta la “flor de nochebuena” son aspectos de la Navidad Mexicana surgidas de un proceso de sincretismo y mestizaje cultural. Para conocer algo más de la "flor de nochebuena" pueden ir a este enlace:  https://www.mexicodesconocido.com.mx/flor-nochebuena-la-representante-mexico-navidad.html

Así, en las posadas -festejos que se celebran del 16 al 24 de diciembre- se conjugan elementos religiosos y profanos en una curiosa mezcla de devoción y diversión
Otra tradición navideña es “la piñata”: niños y adultos se preparan a romper la piñata, cubierta con papel y picos de papel brillante: "no quiero oro ni quiero plata, yo lo que quiero es romper la piñata".
La Nochebuena reúne a la familia alrededor de la mesa con platillos preparados especialmente para la ocasión: pavo, bacalao, revoltijo -sabroso mole preparado con romeritos, nopales y tortas de camarón-, ensalada de Nochebuena con su roja remolacha, buñuelos y mazapanes.
Pozole mexicano
También se festeja con música de banda y como no podía ser de otra manera con comida, lo que se suele comer en estas fechas son platos de pozole, mariscos, tamales y pavo. El pozole es un plato típico de México, es un caldo hecho con maíz al que se le pone carne de pollo o de cerdo. 
El tamal es un preparado a base de masa de maíz rellena de carnes, vegetales, chiles, frutas, salsas y otros ingredientes envuelto en una hoja de maíz.
Las Posadas son fiestas populares de origen mexicano, que además se han expandido más allá de México durante los nueve días antes de la Navidad, es decir, del 16 al 24 de diciembre. Estas fiestas recuerdan el peregrinaje de María y José desde su salida de Nazaret hasta Belén, donde buscan un lugar para alojarse y esperar el nacimiento del niño Jesús.
Las posadas se llevan a cabo en México desde tiempos de la Colonia. Su origen es de carácter religioso, en el que se representa el peregrinar de José y María en su camino a Belén, pero desde finales del siglo XVIII forman parte de la cultura popular al ser organizadas por las familias.
Antes de la llegada de los españoles, los aztecas celebraban durante el mes de panquetzaliztli, equivalente al mes de diciembre, la llegada de Huitzilopochtli, que era el dios de la guerra. Estas solemnes fiestas comenzaban el día seis y duraban 20 días, y duraban del 17 al 26 de diciembre en las cuales coronaban a su dios poniendo banderas en los árboles frutales y estandartes en el templo principal, a esta tradición se le conocía con el nombre de "levantamiento de banderas". El pueblo se congregaba en los patios de los templos y esperaban la llegada del solsticio de invierno. 
El día 24 por la noche y durante el transcurso del día 25 había festejos en todas las casas, en los cuales se ofrecía comida a los invitados y unas estatuas pequeñas de pasta llamadas "tzoatl".
A este novenario es usual que se le agreguen una serie de tradiciones y celebraciones no religiosas. En Colombia, Venezuela y Ecuador se celebra la Novena de Aguinaldos, fiesta religiosa muy similar.
Las primeras celebraciones se basaron en las festividades aztecas; en el México prehispánico celebraban el advenimiento de Huitzilopochtli (Dios de la Guerra) durante la época invernal. A esta época se les llamaba Panquetzaliztli y duraba del 17 al 26 de diciembre. Las fechas coincidían con aquellas en las que los europeos celebraban la Navidad. Así, esta celebración fue cambiando debido a la evangelización que se realizó en la Nueva España. La imagen de Huitzilopochtli fue sustituida por la de María y José.
Las Posadas con simbolismo católico se crearon desde los primeros evangelizadores: el fraile agustino Diego Soria obtuvo del Papa Sixto V indulgencias para la realización de las nueve misas de aguinaldo en los días anteriores a la Navidad.
En el siglo XVIII, la celebración, aunque no dejó de realizarse en las iglesias, pasó a tomar más fuerza en los barrios y en las casas, y la música religiosa fue sustituida por el canto popular.
Los frailes evangelizadores, para facilitar la enseñanza de la Iglesia Católica a los naturales, realizaron representaciones del peregrinar de San José y la Virgen María a su salida de Nazaret en camino a Belén para empadronarse en el censo ordenado por el César Augusto y, posteriormente, el nacimiento de Jesucristo, hijo de Dios. Estas representaciones se conforman de nueve Posadas, que se inician el 16 de diciembre, y consisten en solicitar alojamiento en ese simbólico camino a Belén hasta el día 24 de diciembre, víspera del nacimiento de Jesús.
Durante este peregrinar se hacen notar las penurias por las que ellos tuvieron que pasar hasta encontrar alojamiento en un establo de Belén.
Las Posadas son tradiciones en México durante la época navideña. Se reza durante 9 días cada uno de los nueve días tiene un distinto significado: humildad, fortaleza, desapego, caridad, confianza, justicia, pureza, alegría y generosidad. Se puede celebrar cada día en una casa diferente, o bien, se tiene la costumbre de organizar a los vecinos por calles o cuadras y de este modo, a cada cuadra le va tocando la realización de cada una de las 9 posadas. Como ejemplo, tenemos al municipio de Tlaxco correspondiente al estado de Tlaxcala, localizado en la zona centro de México. En la localidad, las Posadas también se celebran desde 9 días antes de Navidad. Es una tradición católica, por lo que las personas rezan y cantan villancicos navideños cada día. Los caseros ofrecen ponche, cañas, naranjas o mandarinas y una bolsita con dulces y cacahuates llamada colación, sin faltar las piñatas llenas de dulces.
Una persona organiza un grupo llamado "los pastores" de niños y niñas; éste varía en número de integrantes ya que pueden ser 10, 15, 20 o más parejas. Se forman en dos filas, una de niñas y otra de niños, de 2 en fondo. A la pareja que queda al frente se les llama capitán y capitana respectivamente. El día 24 de diciembre en la noche este grupo baila y canta, llevando un atuendo especial. Después de cantar y bailar (para el niño Dios en el portal de Belén) cada niño(a) dice un verso (de memoria) al tiempo que ofrecen un presente. A esto le llaman "la pastorela". En otros lugares, se conserva la tradición de realizarse en el atrio de la iglesia, reuniendo a todos los habitantes del poblado o la comunidad en este lugar; las personas encargadas de las posadas son elegidas por los administrativos de la iglesia, los cuales necesitan 9 familias para cada uno de los días en los cuales se realizan estas. Las familias se encargan de obsequiar a cada uno de los asistentes frutas de temporada, dulces, bebidas y algún aperitivo.
Las posadas se realizan todos los días desde el 16 de diciembre hasta la noche del 24. La gente se reúne y forma una pequeña peregrinación a la cual se les reparten velas y se prenden para acompañar el “misterio” (estatuas o personas disfrazadas que representan a José, María, el Ángel y un burro) y cantar las letanías o villancicos, así se llega a la casa donde se pedirá posada y las personas dentro cantan para negarla hasta descubrir que se trata de José y María, entonces dejan entrar a toda la peregrinación cantando “entren santos peregrinos”; posteriormente se reza un rosario, y toca el turno a romper la piñata.
 Finalmente al término de la posada se reparten “aguinaldos”, que son pequeñas bolsas, con dulces, fruta y colación. Durante la posada no puede olvidarse el ponche de frutas.
Desarrollo de una posada:
Una vez reunidos los invitados a esta celebración, se disponen a representar la solicitud de alojamiento que realizaron San José y la Virgen María en su peregrinar de la ciudad de Nazaret en camino a Belén. 
Para simbolizar este acontecimiento los invitados hacen dos grupos, uno de ellos debe salir de la casa acompañados de figuras que representan a los peregrinos, José y María, los cuales piden posada en la puerta entonando la siguiente letanía:
EN EL NOMBRE DEL CIELO, OS PIDO POSADA, PUES NO PUEDE ANDAR, MI ESPOSA AMADA
Mientras las personas que se quedaron en el interior deben negarla en un principio obligando a los peregrinos a continuar pidiendo posada unas tres veces más. Dicen:
AQUÍ NO ES MESÓN, SIGAN ADELANTE, NO LES PUEDO ABRIR, NO VAYA SER UN TUNANTE
Para culminar esta parte de la tradición, se concede asilo a los peregrinos con la siguiente letanía:
ENTREN SANTOS PEREGRINOS, PEREGRINOS, RECIBAN ESTE RINCÓN, QUE AUNQUE ES POBRE LA MORADA, LA MORADA, OS LA DOY DE CORAZÓN
Es importante mencionar que durante la posada todos los integrantes llevan consigo velas y un cuadernillo con las letanías. Una vez concedida la posada comienza la convivencia entre los participantes, la cual llega a su máximo esplendor al momento de romper la piñata, la cual debe estar llena de fruta, dulces y colación. 


- Las Pastorelas navideñas en México


México es un país lleno de tradiciones en época decembrina, y una de las más arraigadas es sin duda, Las Pastorelas.
Las Pastorelas Navideñas son representaciones teatrales del nacimiento de Jesucristo, las cuales tienen como argumento central las vicisitudes que deben enfrentar María, José y un grupo de pastores para arribar a Belén y adorar al Niño Jesús, ante las tentaciones que pone Lucifer.
La lucha entre el bien y el mal, entre el cristianismo y los pecados, fue un arma ideal que utilizó la Iglesia durante la Colonia. Las órdenes religiosas como los Franciscanos aprovecharon el fuerte potencial cultural náhuatl para propagar en forma didáctica la religión cristiana a los pueblos autóctonos en las primeras décadas de la colonización de la Nueva España.
El origen de Las Pastorelas se remonta al teatro europeo de la época Medieval, etapa en la que se les conocía con el nombre de Autos Sacramentales, las cuales tenían como fundamento diversos pasajes bíblicos. Algunos de ellos son los de Adán y Eva en el Paraíso, la Anunciación del Señor o el Domingo de Ramos, entre otros.
En el caso de México el más conocido es el Auto de los Reyes Magos, que fue escenificado en náhuatl, y marca la línea de lo que se denomina Teatro Evangelizador Franciscano, el cual tuvo su auge en el siglo XVI.
Según historiadores, en México la primera escenificación data de 1527 en la ciudad de Cuernavaca bajo el título La Comedia de los Reyes, el cual fue representado en náhuatl. Sin embargo, hay documentos con el mismo lenguaje indígena del siglo XVI que hablan de otra Pastorela en Zapotlán, Jalisco, la cual tenía como anécdota una batalla entre el arcángel San Miguel y Lucifer.
Aunque al principio Las Pastorelas tuvieron una finalidad evangelizadora, poco a poco salieron de las Iglesias a las plazas, convirtiéndose en una costumbre que acogió el pueblo como parte de su cultura y costumbres.
Ya en el siglo XIX, surgió en México la primera Pastorela que fue interpretada por actores profesionales, la cual fue escrita en verso en español por el pensador José Joaquín Fernández de Lizardi bajo el título La Noche más Venturosa. Esta se volvió todo un clásico y muchas otras pastorelas se basan en su estructura.
En esta versión clásica son representados fundamentalmente: los pastores (llámense Juan, Paco, o Pedro, entre otros); los demonios (Lucifer); el arcángel San Miguel, José, María, el Niño Jesús, los tres Reyes Magos y un ermitaño. Personajes a los que se les han agregado una serie de cantos y música y danzas tradicionales que le dan un sello particular a Las Pastorelas de cada región.
Desde hace siglos, este género dramático se ha puesto en escena en época navideña en los teatros mexicanos y, a pesar de que ha sufrido indudables transformaciones, aún conservan la misma esencia: el nacimiento y la adoración del niño Dios.
Así la costumbre de Las Pastorelas tomó con el tiempo un carácter menos sacro y más mundano. Al popularizarse dejan de ser un género de culto y se llena de humorismo involuntario y hasta picaresco; hoy en día existen varias versiones donde se incorporan las costumbres y prácticas de cada región, nuevos personajes y hasta sátiras políticas y sociales.
Cabe señalar que un buen lugar para presenciar una Pastorela mexicana durante la época decembrina es en Tepotzotlán, Estado de México:
Cada año, en la Hostería del Convento de Tepotzotlán, se lleva a cabo la tradicional Pastorela, que se vale de angelillos, diablillos, arcángeles, entre otros personajes para entretener y sorprender a cientos de visitantes nacionales e internacionales, que buscan festejar la Navidad a lo grande.
Tepotzotlán ofrece toda la experiencia navideña, con actividades meramente mexicanas en las que destacan: la procesión por el atrio iluminado, posada, piñatas, toritos, fogata, cena tradicional con: ponche (con o sin piquete), pozole, tamales, pambazos, atole champurrado, café de olla, buñuelos y dulces mexicanos; así como un maravillosos espectáculo de fuegos artificiales acompañado por la música de banda y mariachi.


- Las Piñatas navideñas en México

El Municipio envia por Twitter este mensaje al empezar el mes de diciembre: "La Dirección de Desarrollo Social te invita a su curso en el Aula Móvil de San Fernando, para hacer piñatas ¡Inscríbete!."
¿Qué son las Piñatas Navideñas Mexicanas?. En ninguna Navidad mexicana que se precie puede faltar el momento de la piñata, una tradición centenaria que representa la lucha entre el bien y el mal.
Una piñata es una olla de cartón, o una estructura de alambre cubierta de papel maché, adornada de papel de colores que lleva 7 picos que representan los 7 pecados capitales; en su interior contiene frutas, dulces u otros premios, y que se cuelga de una cuerda a lo alto para ser rota con un palo y que al romperse libera su contenido sobre los participantes en el juego.
Las piñatas se asocian comúnmente con México y constituyen un elemento central de los cumpleaños y otros eventos festivos de celebración como la Navidad.
Historia y origen de las piñatas:
Según lo narra Marco Polo en su libro Los viajes de Marco Polo, las piñatas son originarias de China, en donde se utilizaban para las celebraciones de año nuevo. Marco Polo llevó esta tradición a Italia en donde se adaptó a las festividades de la cuaresma. De allí pasaron a España, desde donde se difundió la práctica de la piñata en México, donde se hizo muy popular. Sin embargo, también existe evidencia de que los aztecas realizaban una festividad similar para celebrar al dios Huitzilopochtli.
Pronto los misioneros españoles utilizaron la piñata como herramienta de evangelización en el Nuevo Mundo. A principios del siglo XVI los misioneros atrajeron a los habitantes locales a sus ceremonias utilizando piñatas. Los frailes hábilmente transformaron la ceremonia tradicional de la olla de barro en sesiones de instrucción religiosa. Lo hicieron al cubrir la olla con papel de color, y darles tal vez, un aspecto impresionante.
Unas niñas rompen una piñata en una posada en la Ciudad de México.
La tradición de la piñata moderna se dice que se originó en el mismo momento en que se originaron las posadas de la Navidad en Acolman de Nezahualcóyotl, en el estado actual de México, cerca de la zona arqueológica de Teotihuacán. En 1586 los frailes agustinos de Acolman recibieron la autorización del Papa Sixto V para celebrar lo que se llamó “misas de aguinaldo”, que más tarde se convirtieron en las posadas. Fue en esas misas que tuvieron lugar en los días previos a la Navidad que los frailes introdujeron la piñata. Ellos usaron la piñata como una alegoría para ayudarse en sus esfuerzos por evangelizar a los pobladores de la región. 
La piñata original tenía la forma de una estrella con siete picos. Los picos representaban los siete pecados capitales y los brillantes colores de la piñata simbolizaban la tentación. La piñata se transformaba en una representación de la fe ciega y de la virtud o la voluntad para vencer el pecado. Los caramelos y otras golosinas dentro de la piñata representaban las riquezas del reino de los cielos, por lo tanto la enseñanza que se acompañaba con fe y una sola virtud podía vencer el pecado y recibir todas las recompensas de los cielos.
Una vez en México, los misioneros agustinos recurrieron a esta tradición como parte de la evangelización, convirtiendo a la piñata en un elemento con sentido religioso. Decían que los adornos de oropel, o sea las láminas de latón que imitan el oro, simbolizaban las vanidades y engaños del mundo. La fe está representada por la venda con que se cubren los ojos de los que van a romperla; el palo que utilizan para tal fin, es la fuerza de la virtud que destruye la falsedad y engaños, mientras que el contenido de dulces y frutas representan la verdad y los dones que la naturaleza nos concede como premio de la fe y la perseverancia.
Elementos que encontramos en común en los orígenes de la piñata son la olla de barro y el relleno de dulces y frutas. Pegarle a la piñata es una diversión que encuentran principalmente los niños, y cuando los dulces caen, todos corren en su búsqueda.
Se incorporó como parte de las posadas, extendiéndose esta costumbre con mucha rapidez dentro de la sociedad mexicana; la piñata es uno de los elementos más típicos de las celebraciones en México. Este colorido objeto, símbolo reconocido internacionalmente de la cultura mexicana, se elabora con una olla de barro o cartón moldeado, cubierta generalmente de papel de China de colores. Como sabemos, el interior de la piñata se rellena con dulces, juguetes y fruta de temporada. Es precisamente en el mes de diciembre y en el marco de las posadas, cuando se aprecia mejor esta histórica tradición en México, aunque también se rompen piñatas en las fiestas de cumpleaños, tanto de niños como de adultos.
La tradición de las piñatas navideñas en México
No vale cualquier diseño, debe tener forma de estrella con siete picos, cada uno de los cuales simboliza un pecado capital. En su interior suele haber dulces, frutas y otros premios, pero para conseguirlos hay que golpear la piñata con un palo que representa la fuerza para luchar contra las tentaciones. La dificultad aumenta, ya que se ha de hacer con los ojos tapados con un pañuelo para representar la fe ciega. Hecha de cartón, para que se destruya con más facilidad, todos los picos y las guirnaldas que la acompañan están decorada con colores vivos que representan las tentaciones.
 Antes de golpear la piñata se han de dar varias vueltas para perder el sentido de la orientación mientras los otros cantan: "¡Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino. Ya le diste una, ya le diste dos, ya le diste tres, y tu tiempo se acabó. Una, dos, tres!". Una vez se rompe la piñata, todos disfrutan de los deliciosos dulces típicos mexicanos: tamales, buñuelos, churros, ponche y chocolate caliente.
Cómo hacer piñatas navideñas para las posadas navideñas
Estamos cerca de dar inicio a las posadas y las piñatas navideñas no pueden faltar. Te contamos más sobre su significado y cómo hacer piñatas navideñas tradicionales.
Si estás considerando hacer tu propia piñata navideña para los festejos que vienen te recomendamos iniciar con tiempo. Es una actividad entretenida que puedes aprovechar para convivir con tu familia, además será más económico que comprar la piñata ya hecha, pero requiere de tiempo.
Materiales
·  -Las piñatas tradicionales están hechas con una olla de barro, pero si lo deseas puedes sustituirla por un globo.
·  -Periódico
·  -Engrudo, éste se hace mezclando harina con agua hirviendo hasta obtener una consistencia adecuada. En su lugar también puedes usar pegamento blanco.
·  -Papel de colores, puedes usar distintas variedades como el celofán, crepé o de china.
·  -Tijeras
·  -Cinta adhesiva
·  -Cuerda
Procedimiento
-Si usas un globo deberás inflarlo, recuerda que el tamaño del globo inflado será el tamaño del centro de la piñata. Luego tienes que cubrirlo con varias capas de trozos de periódico y engrudo, dejándolo secar entre cada capa hasta obtener una cubierta dura lo cual puede llevar varios días. Cuando esté completamente seca truena el globo con una aguja y haz un hoyo para meter los dulces al final
-Para hacer la piñata tradicional debes hacer los siete picos con cucuruchos o conos de periódico del mismo tamaño, o bien, puedes utilizar cartulina o cartón. Para pegarlos a la olla o al globo usa cinta adhesiva.
-Para que todas las partes se mantengan en su lugar y los picos no se doblen cubre toda la piñata con capas adicionales de periódico y engrudo. Déjalas secar completamente para que sean más resistentes.
-Una vez que el periódico se haya secado puedes comenzar a decorar con el papel de colores, puedes hacerlo de la forma que más te guste pues hay varias técnicas para hacerlo.
-Ahora que ya está lista rellénala con dulces y fruta. La costumbre es que lleve naranjas, mandarinas, cañas y cacahuates, a lo que se le llama “colación”.
-Finalmente haz un par de hoyos junto al agujero de los dulces para pasar la cuerda y colgar la piñata.
 Hacer tu propia piñata navideña es facilísimo y mucho más barato y divertido que comprarla. Comienza a hacerla desde ahora y tenla lista justo a tiempo para la posada.de la Navidad