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sábado, 1 de junio de 2019

- La Pitaya y el Volcán en Nayarit

La pitaya es una planta cactácea, y como tal, muy resistente a las sequías. La planta es un cactus suculento, rústico, de tallos largos triangulares, cuyos tentáculos buscan las rocas incesantemente por las que sienten una especial predilección, haya tierra cercana o no; suele enredarse en los árboles próximos alimentándose de la humedad de sus cortezas y trepa a sus anchas por las ramas a ocho o diez metros del suelo sin penetrar un solo centímetro en tierra. 
La flor de pitahaya, que es tubular, hermafrodita como la mayoría de las cactáceas, es tan bella como breve, pues sus finos y largos pétalos blancos o rosados se abren desde el cáliz, con una textura y fragancia especial de efectos sedantes, pero sorprendentemente efímera, pues parece deslumbrante por la mañana y a medida que empieza a sentir el calor del sol se deshidrata súbitamente. Se abre una sola vez en las horas nocturnas y su penetrante aroma atrae a numerosos insectos. 
Se autofecunda pero también puede cruzarse, siendo los murciélagos los mejores polinizadores en su medio natural. La formación del fruto desde la polinización hasta la recolección dura de cuatro a ocho meses dependiendo de las temperaturas existentes.
El fruto es de forma ovoide con 10 cm de largo por 6 cm de ancho y suele presentar desde su nacimiento un color verde que se torna amarillo o rojo según el cultivar, a medida que se desarrolla, ofreciendo una piel escamosa cuya especial característica surgió su nombre "pitahaya" que en haitiano quiere decir fruta escamosa. Dicha corteza presenta grupos de espinas duras y agudas que se desprenden con facilidad, debiendo ser quitadas cuidadosamente antes de cosechar el fruto y evitar con ello sus pinchazos. 
Es una fruta deliciosa que contiene una pulpa suave, dulce y blanda en los cultivares de color amarillo y carmesí en las variedades de piel roja, que suelen contener menos azúcar.
Se distinguen dos especies principales: La H. triangularis (pitaya amarilla) y la H. ocamposis (pitaya roja). La que proporciona frutos rojos es mucho más atractiva pero tiene el inconveniente de que es mucho más frágil y delicada, soportando mal el transporte y posterior mercadeo. La de color amarillo es menos perecedera y ofrece mejores posibilidades comerciales debido a sus cualidades resistentes y, sobre todo, a su sabor, muy superior a las variedades rojas. 
La cáscara es de un verde purpúreo o de color amarillo. La pulpa de la pitaya contiene pequeñas semillas negras. Su aroma se pierde cuando se calienta. Las pitayas rojas tienen la pulpa de color blanco o rojo; las de pulpa roja son más difíciles de cultivar y por ello menos frecuentes, si bien su sabor es más intenso.
Son frutas sensibles a la presión y por ello difíciles de transportar. En Europa es posible encontrar la fruta de Centroamérica en los supermercados europeos entre julio y diciembre, y de Vietnam entre enero y junio. Las frutas provenientes de Tailandia llegan por avión durante todo el año. La pitaya ayuda en la creación de glóbulos rojos. El 90% de la fruta está compuesto de agua y es rica en hierro, calcio y fósforo; también contiene vitamina B, C y E. Su valor energético es de 210 kJ/100 g.


El Ceboruco es un volcán del Eje Neovolcánico Mexicano, situado al extremo oeste de esa cadena montañosa, en el estado de Nayarit. Alcanza una altitud de 2280 ms. Según su tipo de erupción el Ceboruco es un estratovolcán.
Se encuentra a 33 km de Ixtlán del Río, al sur de Tepic en el estado de Nayarit, colinda con los poblados de Jala, Coapan, Jomulco, Ahuacatlán, Heriberto Jara (La Haciendita), Copales, Marquezado y Uzeta. 
La erupción más reciente registrada del Ceboruco fue en el año de 1870, misma que dañó enormemente a las poblaciones aledañas. No se cuenta con registro de víctimas. Actualmente el volcán emite fumarolas y se le considera como activo con posibilidad de presentar erupciones en el futuro.
Ceboruco significaría “El Gigante Negro” o Tzeboruko que quiere decir "El que bufa con ira" aunque uno de los cronistas de Ahuacatlán, Andrés Montero Flores, escribió que también puede traducirse como “pedregal o “hacinamiento de piedras”, por el origen de la palabra hispano-árabe. Es éste mismo compilador quien indica que el nombre prehispánico del volcán es “Tonán”, en honor a la diosa “Tonantzin”, que quiere decir: “la que da a luz”.
Se encuentra totalmente lleno de rocas volcánicas de la erupción de 1870, de fácil acceso hasta la altura de 1500 ms, que es cuando el camino presenta piedrecillas que dificultan el ascenso, además se va haciendo cada vez más estrecho. Alrededor del cerro del volcán existen sembradíos principalmente de caña, agave azul, jamaica, maíz y cacahuate
Apuntes históricos ‘in situ’, de los relatos de quienes vivieron las erupciones del 1870, y datos geológicos por demás interesantes.
“… en los días previos a la reventazón -decía un escrito- se escucharon diversos ruidos que herían los oídos; y luego un gran estallido semejante al de un cañón con el sordo rugido de una tempestad…”.
“… la columna de humo, en cuanto se elevaba, dejaba caer hilos negruzcos semejantes a aguaceros -contaban otros- y la tierra recibía la blancura de una plata bien pulimentada…”.
“… salían enormes columnas de humo cada diez minutos, formando hermosas nubes, unas veces blanquísimas, otras veces negras. En ocasiones el conjunto permanecía por algunos minutos sobre el aire, como si fuera un árbol; como el que describía Plinio el Joven durante la erupción del Vesubio…” decían algunos más letrados.
… en toda aquella piedra negra y requemada, no hay árbol ni yerba alguna que aparezca, Y tiene una negrura tan extraña que parece sombra. Pareciera que desde arriba la derramaron a carretadas…”.
“… reventó con grandísimo estruendo, tanto que muchos de los que lo oyeron quedaron casi sordos. Asoló algunos pueblos que estaban en sus faldas; dicen que por que habían caído en el pecado nefando…”.
-Hoy dia un guía nos dice: “Crucen el pueblo de Jala, pintado de rojos, blancos y negros, en donde encontrarán el caminito empedrado que va subiendo por las laderas del volcán entre bellos paisajes y repentinos cambios de vegetación. El clima va cambiando, y el frillito rico de la montaña comienza a aparecer en las alturas.
A mano derecha van a encontrar un vallecito en donde la tierra hirviente deja escapar un vapor constante y sin olor. En esos insólitos lugares quizás puedan encontrar con calma y respeto -algunas plantas y gusanos “termófilos” (que les gusta la caló, chico) que viven dentro de los calderos hirvientes sin mayor preocupación; solo obsérvenlos, pero no los molesten. Habrá que tener cuidado con las emanaciones, ya que pueden tener sustancias que, aunque no tengan olor, pudieran ser nocivas.
En el empedrado que llega hasta las antenas encontrarán espacio para el automóvil para, desde ahí emprender la caminata hasta el cráter. La vereda en ocasiones va entre campos de lava y planicies de ceniza negra, y en otras cambia de súbito a paisajes de rocas y helechos antediluvianos.”
La zona del volcán del Ceboruco es un importante atractivo turístico, principalmente del municipio de Jala, en el estado mexicano de Nayarit.



- Ixtlán del Rio en Nayarit



Ixtlán del Río es un municipio ubicado en el sureste del Estado de Nayarit. Se encuentra poco más de una hora de Tepic, la capital del estado de Nayarit. Se le ha denominado la puerta de nuestro Estado (Nayarit), ya que todo viajero que se encamina hacia cualquier punto del noroeste, o viaja al centro de la República, pasa por esta ciudad.
El nombre de Ixtlán es de origen náhuatl, compuesto por los vocablos itz-tli que significa obsidiana, y tlán, que significa lugar donde abunda, luego el nombre significa: “lugar donde abunda la obsidiana”
Al norte limita con el municipio de Jala, al noroeste con La Yesca, sirviendo de límite natural el Santiago; al este y sureste con el estado de Jalisco, estando en gran parte entre Jalisco e Ixtlán del Río el arroyo de San Antonio. Al suroeste limita con el municipio de Amatlán de Cañas y al oeste con Ahuacatlán.
El municipio de Ixtlán ocupa el 17º lugar en extensión territorial de Nayarit, con cerca de 550 kilómetros cuadrados. También, el municipio cuenta con una población considerable a su tamaño con un poco más de treinta mil habitantes, ocupando el lugar número 12° en población a nivel estatal.
Época prehispánica:
Ixtlán del Río se caracterizó porque sus antiguos habitantes realizaron en el sitio conocido como Los Toriles una serie de construcciones, entre las que destaca un templo circular dedicado a Ehécatl, dios del viento, en su advocación de Quetzalcóatl; único en su género por su aspecto circular de 25 metros de diámetro.
En la misma zona edificaron adoratorios en derredor de palacios, en dos niveles y con cañerías para evitar inundaciones durante lluvias. También son varias las tumbas de tiro localizadas en el territorio
La población prehispánica de Ixtlán contó con talleres para elaborar instrumentos de obsidiana, como puntas de flecha para la cacería y navajas, que fueron objeto de comercio. 
Esta cultura también se caracterizó por la aparición de vasijas trípodes, cerámica crema decorado en rojo, joyas de oro, plata y cobre, estatuas de piedra en forma de chácmol, tumbas y esculturas acompañantes en forma de cuadrúpedos; en la zona se levantaron otros monumentos y se presume hay otros sin descubrir.
Fue su fertilidad, lo que atrajo el interés de las tribus Chimalhuacanas (grupo de origen náhuatl-tolteca en el año 850 DC.). Pero también hubo otros asentamientos en la región, siendo su suelo, donde se encuentran yacimientos de obsidiana, material imprescindible en su tiempo para la fabricación de objetos ceremoniales religiosos; así se tiene que para los antiguos toltecas un cuchillo de pedestal representaba al Dios de la guerra, al Dios del sacrificio humano, las tribus nayaritas con la influencia tolteca levantaron su “Ciudad Sagrada”, sobre un yacimiento de obsidiana, dándole el nombre de Ixtlán, localizada hoy día a 1,500 metros al oriente de la cabecera municipal de Ixtlán del Río.
El Dios de la guerra y del sacrificio, en nuestras culturas prehispánicas se denominó Quetzalcóatl, con una doble personalidad: estrella de la mañana y de la tarde (Venus); entre los nayaritas el sol era el dios padre. De aquí que Venus ha sido personificada por Quetzalcóatl, joven guerrero, dios mártir siendo su representación por medio del “cuchillo de obsidiana símbolo del sacrificio”.
Hacia el siglo XII, la cabecera fue fundada por tribus nahuatlacas en su paso hacia el Valle de México. Junto con Cacalután, Ixtlán formó parte del Señorío de Ahuacatlán.
Época colonial:
La zona de Ixtlán del Río fue redescubierta por los españoles; Francisco Cortés de San Buenaventura, en 1525 procedente de Colima; y se dice que en Ixtlán encontró a un aventurero español de apellido Escárcena, quien por su cuenta y riesgo exploraba la región, y se sumó a la expedición del primero. El encuentro de los españoles con los indígenas de ese lugar fue de paz y cordura quedando como primer encomendero Martín Alonso.
Más tarde Nuño Beltrán de Guzmán, conquistó y destruyó las principales ciudades en 1532 a su paso después de haber fungido como presidente de la primera Real Audiencia y fundado en Tepic la capital de Provincia de la Nueva Galicia el 25 de julio de 1532; Ixtlán por la calidad de su artesanía, por su ubicación en el paso de rutas mercantiles y por la riquezas mineras adquirió una importancia regional. Don Hernán Cortés, aposentó en esta ciudad cuando vino a la querella con Nuño Beltrán de Guzmán.
Durante la época colonial, para el aprovechamiento de los cañaverales del valle, se instalaron diversos trapiches, y por ser la cabecera un paso obligado entre la capital de la Nueva Galicia y el centro y costa del actual estado de Nayarit, incluyendo Tepic y el Puerto de San Blas, cobró importancia la actividad comercial. De igual forma, hacia Mezquites y La Higuerita, en la zona serrana, inició la explotación minera.
El primer Ixtlán hispano estuvo asentado en terrenos que ahora ocupa “La Haciendita”, y que hacia 1650 se cambió donde actualmente se encuentra.
Desde la independencia de México
Antes de la guerra de Independencia, el sabio de Tepic, Dn. Francisco Severo Maldonado fue párroco de Ixtlán, además el luchó con el cura Miguel Hidalgo en la lucha por la Independencia de México; en Ixtlán se firmó el Acta de Independencia a las 10:00 hrs. del 22 de junio de 1821. En 1825, dentro del Séptimo Cantón de Jalisco, la municipalidad formó parte del Departamento de Ahuacatlán. El 14 de marzo de 1828 el pueblo de Ixtlán fue declarado Villa de Ixtlán. 
El 25 de octubre de 1858, tras su pronunciamiento a favor de los liberales, el pueblo de Ixtlán fue incendiado y ocupado por fuerzas de Manuel Lozada, cuyos partidarios lo dejaron en paz definitivamente hasta que el General Carbo marchó contra ellos en 1876, tres años después del fusilamiento del caudillo. En virtud de la división política del nuevo Territorio de Tepic, en 1885 Ixtlán llegó a ser subprefectura
Después de la Constitución de 1917, Nayarit fue declarado Estado Libre y Soberano, siendo Ixtlán del Río uno de sus 17 municipios. En el año de 1925 se construyó la vía del ferrocarril del Pacífico que uniría definitivamente al noroeste con el Occidente y Centro del país. Por ese mismo año, pero en el mes de abril, por motivos políticos, Ixtlán del río fue declarado capital del estado de Nayarit por 10 días y el Gobernador fue Ismael Romero Gallardo.
Entre 1926 y 1927 se generalizó la guerra cristera y el territorio de Ixtlán fue escenario de escaramuzas, en las que participaron alzados provenientes del vecino estado de Jalisco. En los años cuarenta y cincuenta, con la carretera Tepic-Guadalajara, inició la consolidación de la actividad comercial de la cabecera.
En los años posteriores; el 3 de junio de 1932 debido a un fuerte temblor de tierra la torre de la iglesia parroquial fue derribada. En 1942 se construyó la carretera internacional e Ixtlán del Río siguió siendo paso obligado de las principales comunicaciones, persistiendo en su auge de la famosa “Calle Real”, corazón y artería de la economía ixtlense. En el año 1981 se inauguró el servicio de drenaje que tanta falta hacía a ésta ciudad. En 1989 inició la construcción de la autopista Plan de Barrancas y en 1994 se prolongó hasta la capital del estado, con lo cual disminuyó flujo de vehículos y por lo tanto el comercio y los servicios en la cabecera municipal. En 1996, por primera vez comenzó a gobernar un alcalde perteneciente a un partido político distinto del que mantuvo la hegemonía por décadas en Ixtlán del Río. Hoy en día el municipio goza de un amplio desarrollo tanto como económico cómo industrial.
Paseando por la ciudad de Ixtlan del Rio:
El mayor emblema de la ciudad es el cerrito de Cristo Rey, un gran atractivo, junto con otros edificios como su iglesia, el kiosco, los portales etc. y su diversa gastronomía y cultura, lo convierten en un lugar pintoresco y cogedor.
La ciudad de Ixtán del Río es un gran centro de intercambios de bienes y servicios, esto puede notarse en los distintos comerciantes de diferentes comunidades que se reúnen para la compraventa de sus productos. El principal centro de comercio en la ciudad es el mercado municipal, así como los supermercados y micro-mercados puestos en la zona.
A lo largo de los años se han establecido exitosamente varias cadenas comerciales y de autoservicios, así como bancos; tiendas de comida rápida, restaurantes locales entre otros. Continúa existiendo la música autóctona derivada de los instrumentos de las etnias Cora y Huichol. Actualmente, la música de mariachi y banda sinaloense son las que con más frecuencia se escuchan en las poblaciones.
El templo parroquial de Santiago Apóstol
Lo que más destaca es la parroquia de Santiago Apóstol, el estilo arquitectónico de su construcción es barroco novohispano y rococó, este último estilo se aprecia en las molduras y adornos que posee la edificación, esto la hace particularmente bella, también posee influencias notables de arquitecturas plateresco.
Sus inicios debieron ser a mediados del siglo XVI (1560 o 1570) ya que fray Francisco Lorenzo, evangelizador del sur de Nayarit, procedente del convento de franciscanos de Ahuacatlán (1551) iba poniendo cruces y evangelizando por donde pasaba por lo que Ixtlán no podía ser la excepción; esta iglesia estuvo primeramente dedicada a la Inmaculada Concepción hasta a mediados del siglo XIX, primeramente fue Capilla de Visita de Jala hasta 1723 cuando se convirtió en Vicaría y en 1800 se convierte en Parroquia, Es de hermosa cantera rosa, donde se ostenta un nicho muy especial en que se encuentra la virgen de la Inmaculada Concepción sobre una repisa o guardamalleta en forma de trinche, sostenida por un ángel y toda bordeada por unos rayos de luz (único en su género), a los lados se encuentran dos ménsulas con sendos ángeles que la resguardan. El reloj antiguamente estaba empotrado en la torre y hacia 1930 se le hizo ese nicho y quedó en ese lugar, en 1980 se cambió el reloj por el actual a instancias del club de Leones.
En su parte interior es en forma de cruz latina y el altar es de un estilo clásico, tiene coro, sotocoro y púlpito así como pinturas y esculturas de imágenes muy importantes. La cúpula no posee la misma antigüedad al resto de la estructura, debido que durante un terremoto a inicios del siglo XX se destruyó casi en su totalidad y se remplazó por la actual, levantada a imagen a las de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Esta recia y bonita construcción fue terminada en el año de 1851, así ostenta la fecha en la cúpula parroquial en los lados norte y sur, siendo su primer cura Buenaventura González Hermosillo; otros destacados curas que han pasado por este curato son: D. Salvador Rafael de la Brambila y García de Alva (un gran sabio creador de la biblioteca de México), Francisco Severo Maldonado (Sabio e intelectual que participó al lado de Hidalgo en la Independencia de México, editor del periódico “El Despertador Americano”), D. Justo Barajas Miranda (Maestro y Cura de gran trayectoria sus restos están en la propia parroquia).
El Portal Redondo
Portal edificado en 1889 y funcionó como Mercado Municipal hasta 1944, fue el maestro cantero Don Cruz Parada su constructor. En el siglo XVII este terreno fue parte donde estuvo la “capilla y hospital de indios”, terrenos que pasaron a propiedad del gobierno y proyectó varias obras, entre ellas una escuela, un cementerio y el mercado, además de las plazas públicas. El mercado se conoció como “Portal Abasolo” o “Plaza Tovar”, pero la gente prefirió llamarlo “Portal Redondo”, originalmente el piso fue de cantera y en su corredor hoy podemos encontrar “Las Nieves de Garrafa”, “El Pollo de la Picha” y “Los Dulces de la Carreta”.
El cerro de Cristo Rey
En el año de 1947 se inició la construcción de lo que en la posteridad sería el monumento de Cristo Rey, a instancias del  párroco D. Justo Barajas Miranda, se realizó este monumento inaugurado el 30 de octubre de 1949, con la presencia de altos dignatarios eclesiásticos y autoridades civiles, sin faltar la grey católica ixtlense que apoyó en todo aquello que se hizo.
La escultura fue encomendada al arquitecto Guadalupe Vázquez, ejecutándola en tres partes. Ya terminada, la obra fue el ixtlense Don Tomás García Espinosa, quien como albañil construyó el pedestal y la colocación de la estatua.
Para llevar los materiales de construcción y el agua para los mismos se usaron recuas de mulas del Sr. Francisco Carrillo. Después se hizo una brecha para que el camión del transportista D. Jesús Hernández Muro “El Cito” pudiera llevar a los trabajadores y los materiales que se necesitaban para agilizar la obra.
Concluido todo, lo feligreses de Ixtlán y de otras regiones del país hacen romerías hasta llegar a pie y postrarse ante la gran obra de Cristo Rey. 
Es en el año de 1960 cuando el camino atrás del cerrito de Santa Catalina –hoy de “Cristo Rey”– fue empedrado, lo que permite a vehículos subir hasta donde se encuentra la estatua.
En 1977 se logró –con ayuda de personas religiosas altruistas– que se construyera la escalinata, la cual tiene 544 escalones y 15 descansos, existiendo una cruz de madera en cada uno de ellos.
La escalinata se encuentra en lo que es el frente del cerrito volteando Cristo Rey hacia Ixtlán del Río. En 1980 se realizaron obras para el Mirador Turístico Cristo Rey. Dentro de las más importantes se encuentra la iglesia al pie del monumento, la explanada que mide cerca de 1500 metros cuadrados de superficie, se construyeron sanitarios, la torre y la instalación de una campana. El 25 de abril de 1998 se construyó una Cruz y la Virgen de Guadalupe que fue confeccionada con solera metálica. En 1999 se conmemoró el cincuentenario del monumento, con destacados eventos religiosos, deportivos y culturales.. El 18 de octubre de 2002, se bendijeron los pasamanos metálicos que se pusieron a los lados de la escalinata a Cristo Rey, para dar más seguridad a los visitantes.
En las fiestas de Cristo Rey las romerías suben y bajan usando los caminos rústicos. Otros utilizan la escalinata y otros la carretera empedrada, la cual después se le hizo un retorno; o sea unos suben por un lado y otros bajan por otro en el espacio más peligroso.
Es una costumbre que los que caminan por los caminos rústicos lleven antorchas que son de varias manufacturas. Se le deposita diesel o petróleo; esto es para aquellos feligreses tradicionales que van heredando de generación en generación la costumbre de venerar a Cristo Rey.
La fiesta de Cristo Rey en la última semana del mes de Octubre, donde la feligresía por nueve días sube al cerrito donde se encuentra el Cristo. El último domingo de octubre es la gran fiesta en donde el pueblo es visitado por cientos de gentes.
Zona arqueológica : “Los toriles”
Se trata de un importante sitio que muy posiblemente fue habitado desde el año 300 aC. hasta el 600 dC. En esa primera fase se desarrolló un complejo cultural conocido como la tradición de las Tumbas de Tiro en las que se depositaban ofrendas al interior de cámaras fúnebres. Entre los años 500 y 600 d.C., se abandona la tradición de las tumbas de tiro y su desarrollo se inscribe dentro de una amplia región cultural conocida como Aztatlán, que se traduce en un apogeo de la ciudad hacia los años 750 y 1100 de nuestra era. Es entonces que el asentamiento urbano crece de manera considerable con la construcción de amplias terrazas, palacios, templos y adoratorios, adquiriendo cierta importancia regional como centro manufacturero y de intercambio comercial. 
Aunque en el sitio se han localizado un poco más de 85 montículos y estructuras que aún se hallan sin explorar, actualmente es posible visitar unas quince estructuras, entre las que destacan por su importancia el edificio llamado Templo de Quetzalcóatl que presenta planta circular con un pretil que la circunda con curiosas perforaciones en forma de cruz.
En su parte alta se ven dos adoratorios del estilo del Altiplano Central de México. Otros edificios importantes son el llamado Palacio de los Relieves, el Palacio de las Columnas, el conjunto del Palacio de las Cuatro Columnas y el Palacio en Escuadra. Ixtlán (donde abunda la obsidiana) Es la zona arqueológica nayarita más estudiada. Su zona de influencia se extendió por los actuales municipios de Ixtlán del Río, Ahuacatlán, Jala y Santa María del Oro. Sus principales poblaciones fueron Cacalután, Tepuzhuacán, Mexpan, Zoatlán, Xala, Jomulco, Tequepexpan, Camotlán, Tetitlán, Acuitapilco y Zapotán. Cerca de la cabecera municipal de Ixtlán se encuentran los restos de lo que fue el centro ceremonial más importante del área: Los Toriles. En Los Toriles se encuentra una pirámide poco usual en Mesoamérica, es una construcción redonda de 24 metros de diámetro por cuatro de altura. Tiene cinco escalinatas distribuidas armónicamente en su perímetro. En el muro que remata la parte superior se encuentran unas troneras en forma de cruz. 
Probablemente este centro ceremonial fue dedicado a Quetzalcóatl, personaje central de la cultura tolteca. Las tumbas de tiro son las construcciones funerarias más representativas del área, aunque aparecen otras modalidades como las tumbas de fosa o fosas de tierra donde sepultaban a sus muertos casi a flor de tierra. La cerámica está constituida por vasos de cuerpo esférico con alto cuello de paredes verticales y con triple soporte de cascabel. 
Los motivos ornamentales más frecuentes son flores y mariposas estilizadas, cabezas de tigre y de venado. Abundan las vasijas decoradas con rombos y gajos de color blanco sobre rojo. Por las características especiales de la cerámica y esculturas de esta región, se les conoce con el nombre de “estilo Ixtlán”. 
Las pequeñas esculturas de 30 a 40 centímetros de altura se distinguen por los adornos consistentes en aretes y perforaciones operadas en la nariz, donde colocaban uno o más aros. De la rica cerámica Ixtlán, destacan las maquetas de excelente acabado, por medio de ellas podemos intuir las formas de vida, la organización social y la vida económica característica de estos pueblos. 
Hay maquetas que representan casas, grupos en alguna actividad y canchas de juego de pelota. Son siempre construcciones con vida y movimiento. Son, asimismo, dignas de mencionarse las esculturas que representan guerreros, identificables por llevar un casco provisto de pequeñas prolongaciones en la parte superior; el pecho se encuentra protegido por una armadura y en las manos sostiene un bastón que hace las veces de un mazo. Generalmente la parte inferior va desnuda.

jueves, 7 de marzo de 2019

- La laguna de Santa María del Oro, precioso lugar


El Nayar es el territorio ancestral e histórico de dos de las principales etnias de México, los huicholes y los coras, que habitan en sus serranías, lo intrincado el territorio les permitió mantener una independencia de hecho durante gran parte de la historia de México.
Lagunas en El Nayar
Nayarit cuenta con tres lagunas de gran interés y dignas de visitarse: Santa María del Oro, San Pedro Lagunillas y Tepetiltic.
Laguna de Santa María del Oro
La de Santa María del Oro es la más frecuentada por nayaritas y jaliscienses, debido a que sus tranquilas aguas permiten la natación y la práctica de deportes acuáticos y en verano recibe las corrientes de los cerros que la rodean y de un sinnúmero de arroyuelos en temporada de lluvias. Tiene una forma semicircular con dimensiones de 1.8 km de longitud y 1.3 km de ancho, con un perímetro de 2.550 km, sus aguas son azules, con pendiente inclinada y profundidad variada. Alrededor se ubican numerosos restaurantes que sirven el exquisito pescado blanco, así como lugares para acampar y hasta algunas cabañas con una magnífica vista de la Laguna.
A seis kilómetros está el pueblo de Santa María del Oro, que durante la Colonia se incluía en la alcaldía mayor de las minas de Chamaltitlán, región que contaba en el siglo XVIII con tres pequeñas minas de oro y de donde en la actualidad se extraen todavía pequeñas cantidades de minerales no ferrosos, encontramos la Laguna de Santa Maria del Oro o también llamada el Lago Cráter de Santa María del Oro ubicado en la parte noroccidental de la Faja Volcánica Trans-Mexicana (FVT), en la localidad de Santa María del Oro, en el estado de Nayarit, México. Se denomina lago cráter, porque básicamente el lago, se encuentra dentro de una caldera de un volcán. el cual es de forma circular, de 2 kms de diámetro aproximadamente, una superficie de 3.7 km2 y una profundidad promedio de 60 ms, la temperatura media anual del agua es de 25°C. El clima de la zona es tropical su-humédo, con una temperatura media atmosférica de 21°C (el mas caluroso es Junio con 25°C y el más frio es Enero con 16.4°C.


Al inicio del recorrido, se encuentra a bordo de carretera "El Mirador de Jacarandas", donde se puede admirar un increíble panorama: se observa el lago cráter; 
La laguna Santa María del Oro se llama así pues se encuentra en el municipio con el mismo nombre. Este último a su vez se llama así en honor a la patrona del lugar y a las tres minas de oro que se encuentran en las cercanías del poblado.
El cráter de la laguna de Santa María del Oro se formó por la caída de un aerolito en la Sierra Madre Occidental. Los locales del lugar durante años afirmaron que nunca se había encontrado el fondo de la laguna. La historia contaba que en el centro de la laguna, quizá, por tratarse de un cráter, el orificio que se había formado hacía un canal que muy probablemente atravesara profundas capas de la Tierra. Un estudio de la UNAM reciente, sin embargo, ha arrojado que el fondo de la laguna es de 60 m. Este estudio del Laboratorio de Paleolimnología del Instituto de Geofísica, dependiente de la UNAM, determinó que la laguna mide en su diámetro 2.25 km.
Sin embargo esta laguna, rodeada de bosque, tiene una composición especial que no afecta a las personas que se bañan en ella. En su parte más profunda el agua de la laguna carece de oxígeno, contiene altos niveles de nitrógeno y altas concentraciones de fósforo, lo que le otorga los tonos azulados distintos al agua en diversas épocas del año. Sus playas son de un ancho de entre cinco y seis metros. En esta hermosa laguna se puede acampar, pasear en lacha, en kayak, nadar, etc.
En la mitología sobre la Laguna
La leyenda más antigua y conocida del sitio cuenta que esta laguna nació como resultado de un amor prohibido.
Había una ciudad llamada Michiztlán donde vivía la hermosa hija del reyTepozilama. Un día ella salió a pasear con sus damas. Entrevió a un venado herido, se acercó a él para cuidarlo y de pronto Pintontli, un joven guerrero, le cuestionó qué hacía. Cuando se vieron quedaron enormemente enamorados aunque sus ciudades eran enemigas.
Cuando el padre de Tepozilama descubrió que su hija veía a escondidas al príncipe Pintontli, mandó amarrar a ambos a un poste sin comer. Al verse tan cerca pero a la vez muy lejos, los enamorados lloraron sin parar durante días, hasta que formaron la laguna Las lágrimas de los dos enamorados llenaron la actual laguna.
La laguna encantada de Santa María del Oro
Entre los paisajes más memorables del estado de Nayarit, el de la laguna de Santa María del Oro tiene un sitio especial. Este espejo de agua dulce tiene la particularidad de encontrarse dentro del cráter de un volcán extinto. La belleza de la laguna  está enmarcada por  bosques de pinos que recubren las laderas a medida que se llega hasta sus  márgenes donde la flora se vuelve tropical.
Aquí encontrarás el sitio ideal para olvidarte del estrés y hasta del teléfono celular, ya que la señal satelital es casi nula.
En esta guía te mostramos como aprovechar tu visita a la exuberante laguna de Santa María del Oro en la Sierra del Nayar, en Nayarit.
Admira el paisaje: Una de las primeras cosas es detenerte un momento en el mirador que se encuentra de camino a la laguna. Desde este punto podrás tomar las mejores fotos panorámicas de la zona y contemplar el sistema montañoso que rodea al cráter.
Paseos en bote: Una vez que llegues a la laguna contrata un paseo en bote. Durante el recorrido, el guía de la embarcación te contará historias fantásticas sobre los mitos y leyendas que giran en torno a la laguna, como aquellas que hablan de la aparición de una criatura similar a la del Lago Ness o la supuesta conexión que existe entre este sitio y otras lagunas del mundo.
Actividades acuáticas: En la laguna de Santa María del Oro puedes practicar deportes como el ski acuático y el windsurf. También puedes aprovechar para nadar en las orillas poco profundas de la laguna, donde se aprecian mejor las diferentes tonalidades de sus aguas cristalinas. No pierdas la oportunidad de tomar un baño en las pozas de aguas termales que se encuentran en sus márgenes, las cuales se dice que poseen propiedades medicinales.
Atracciones cercanas: A 15 minutos se encuentra el antiguo pueblo minero de Santa María del Oro, del cual toma su nombre la propia laguna.
Entre sus principales atractivos están sus construcciones religiosas, como la del Templo del Señor de la Asunción, fundado entre los siglos XVI y XVII, así como las magníficas artesanías elaboradas por la etnia huichol.
Cerca de Santa María también puedes visitar los balnearios de aguas termales Acuña y El Agua Caliente. Otros pueblos cercanos, aunque un poco menos accesibles por sus caminos de terracería, son La Cofradía y  Buruato
¿Qué comer?: Muchos visitantes llegan a este sitio atraídos por la deliciosa comida que se ofrece en los restaurantes locales con vista a la laguna. Te recomendamos probar los platillos típicos como el chicharrón de pescado  y el ceviche estilo Santa María.
¿Dónde dormir?: Las opciones para pasar la noche van desde rentar una cabaña o elegir alguna zona de acampado en Bungalows Koala, hasta dormir en un par de lujosos hoteles boutique como Lago Escondido y Santa María Resort. Otra alternativa muy atractiva es el hotel Yemaya, el cual ofrece a sus huéspedes renta de veleros, kayaks, bicicletas y lanchas de pedales.
Clima: Durante la mayor parte del año se registra un clima promedio de 25ºc, por lo que se le puede visitar prácticamente en cualquier temporada.
Debido a las condiciones geográficas de la laguna, en las colinas que la rodean encontrarás vegetación tropical y boscosa.
¿Cómo llegar?: La laguna de Santa María el Oro se encuentra a hora y media de Puerto Vallarta  y Guadalajara, y a treinta minutos de la ciudad de Tepic. Tanto Guadalajara como Puerto Vallarta cuentan con aeropuerto internacional; si viajas desde cualquiera de estos dos puntos, toma un autobús a Tepic y desde ahí un taxi que te llevará hasta la laguna.
Otra opción más económica es tomar uno de los colectivos que salen cada 20 minutos del centro de Tepic hacia el pueblo de Santa María del Oro, donde se debe tomar un segundo colectivo que baje a la laguna.