lunes, 17 de octubre de 2016

- Santuario del Santo Niño de Atocha (Zacatecas)

En el poblado llamado Plateros (cerca de Fresnillo) se venera la pequeña imagen del Santo Niño de Atocha. Por las costumbres y creencias al poblado de Plateros acuden miles de peregrinos para agradecer o pedir un favor, y es tanta la concurrencia que este santuario es uno de los más visitados
de la República Mexicana, siendo el tercero después de la Basílica de Guadalupe y Catedral de San Juan de los Lagos respectivamente, es de admirar la colección de retablos que se conservan a un costado del templo, es impresionante; es una prueba latente de la fe.
El templo del Señor de los Plateros, se concluyó hace más de doscientos años, cuya arquitectura es una muestra tardía del barroco popular. Algunos retablos colaterales fueron sustituidos por los nuevos retablos neoclásicos, cincelados por José Rosas Montaño
La fachada principal del templo indica en honor de quien fue levantado la construcción del templo, es decir, al Cristo del Centro del Altar o Señor de los Plateros. La escultura del Señor de los Plateros, labrada en madera pesada con tosquedad, parece que fue hecha por el siglo XVI, y la chapa de plata que cubre la cruz es del siglo XVII.
En 1882, el Obispo de la Diócesis de Zacatecas ordenó que se construyera el Salón de Retablos, que se concluyó en 1883, debido a los incontables milagros por intercesión del Santo Cristo. Para el año de 1829, empiezan a aparecer los primeros testimonios devocionales al Santo Niño de Atocha. Al poco tiempo, la fiesta del 1º de julio empezó a decaer y toma mayor solemnidad la fiesta del 25 de diciembre.
Es tan grande la devoción al pequeño niño de María de Atocha que ha rebasado fronteras como las de España. Gracias a la gran difusión de los padres Josefinos, encargados del Santuario durante el periodo de 1903 a 1919, el Niño de Atocha es conocido en distintas regiones del país e incluso traspasando fronteras intercontinentales. 
El Santuario de Plateros es uno de los 60 sitios declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO que forman parte del Camino Real de Tierra Adentro.
La imagen original del Santo Niño de Atocha que se encuentra en Plateros representa a un niño vestido de peregrino con sombrero, capa, bastón con un contenedor para el agua en la mano izquierda y una canasta en la mano derecha y lleva puestas sandalias de plata.
Historia del Santo Niño de Atocha:
Tiene su apogeo o época de máximo esplendor Durante el siglo XIII, España estaba bajo el dominio de los musulmanes. La ciudad de española de Atocha fue invadida por los musulmanes, que encarcelaron a los cristianos. Los cristianos fueron castigados seriamente y tuvieron prohibiciones estrictas; a los prisioneros se les negó la comida por sus creencias. Finalmente solo a los niños menores de 12 años de edad se les permitía llevarles comida. Las mujeres de Atocha sabían que la mayoría de las personas en las cárceles no podrían sobrevivir en esas condiciones, por lo que oraban ante la imagen de Nuestra Señora de Atocha, pidiéndole que abogara ante su hijo Jesucristo para que éste les ayudase.
Corrió un rumor entre la gente de Atocha, de que un niño menor de doce años había comenzado a llevar comida a los presos sin hijos, el niño estaba vestido con ropas de peregrino. Los guardias que le permitieron alimentar a los presos descubrieron sorprendidos que ni los alimentos de la cesta ni el agua de la jarra del niño se agotaban. Cuando las mujeres de Atocha escucharon sobre el niño milagroso, volvieron a Virgen de Atocha, y agradecieron a la Virgen por su intercesión. Mirando la imagen de la Virgen, se dieron cuenta de que los zapatos que llevaba el Niño Jesús en manos de Nuestra Señora de Atocha estaban hechos jirones y llenos de polvo. Los zapatos eran reemplazados, pero estos continuaban sucios. La gente de Atocha vio esto como una señal de que el Niño Jesús salia todas las noches para ayudar a los necesitados
El conflicto árabe se extendió más allá de la ciudad de Atocha. En los puntos de llegada en su viaje, los viajeros informaban que un joven, vestido de peregrino, llevaba comida y otras necesidades a los prisioneros. El niño solía viajar con ellos hasta que estaban fuera de peligro. El niño milagroso fue siempre considerado como el Niño Jesús y se le dio el título al Santo Niño de Atocha.
Se dice que El Santo Niño de Atocha también ayuda a mineros que quedan atrapados en una mina. Hace muchos milagros y millones de personas creen en él en todo el mundo.
En México:
Un general español fue a explorar las tierras del norte de la Nueva España. Él y sus tropas llegaron a un lugar donde se situaba un fresno en la orilla de un pozo donde la gente acudía por agua. Decidieron llamar al lugar Fresnillo, ya que este era abundante en el lugar. El general ordenó que se construyera una iglesia en todo el valle y el nombre de la ciudad sería Plateros, ya que la ubicación del Cristo de plata fue descubierta. El general ordenó entonces una imagen de Virgen de Atocha que se trajo de España a Plateros. La imagen fue puesta en la iglesia junto con el Cristo de plata.
Ex-votos que llenan paredes del Santuario del Divino Niño de Atocha

En esos años se descubrió plata en Fresnillo y las minas se abrieron en las montañas cerca de la colonia. A las pocas semanas de la apertura de la mina de Fresnillo, se produjo una explosión y muchos mineros quedaron atrapados. Las esposas de los mineros fueron a la iglesia de San Agustín para orar por sus maridos y se dieron cuenta de que el niño en la imagen de Nuestra Señora de Atocha había desaparecido. Al mismo tiempo, se dijo que un niño fue al lugar donde estaban los mineros atrapados, les dio agua y les mostró el camino para salir de la mina. Siempre que había un problema en la mina el niño ayudaba a los mineros que lo necesitaran. Cada vez que esto sucedía, la imagen del niño en los brazos de la Virgen se encontraba sucio y su ropa tenía pequeños agujeros en ellos. Después de eso, el Santo Niño fue sacado de los brazos de su madre y se puso una caja de cristal para la veneración de los fieles.
El Santo Niño de Atocha se ha convertido en un símbolo de Zacatecas y el protector de los mineros. Muchos hacen peregrinaciones a Plateros para dar gracias y pedir favores.

Crónica del 6 de Enero 2016- http://ntrzacatecas.com/
Fueron más de 20 mil peregrinos quienes llegaron a visitar al Santo Niño de Atocha durante estas fiestas navideñas y de fin de año.
Como cada año, miles de familias acudieron a ver al Santo Niño de Atocha para darle gracias por la ayuda que les brindó durante el año; todos estaban alegres pues tuvieron la oportunidad de visitar al santo una vez más.
Con nuevos proyectos para el año que inicia, los fieles vuelven a pedirle salud para cada uno de los seres queridos.
Muchos paisanos llegaron a sus pies para pedirle que les vaya bien en los trabajos y con la familia, pero estaban tristes porque tienen que regresar esta semana al país vecino del Norte y reiniciar con las actividades diarias.
No sólo del Norte vinieron a visitar al Santo Niño de Atocha, sino de todos los estados de la República Mexicana; algunos con lágrimas en los ojos se despedían de él y de la familia, mientras que otros le suplicaban que cuide a los padres, hermanos e hijos mientras ellos se van a trabajar.
Todavía se ven peregrinos llegar a la comunidad de Plateros para tomarse la foto del recuerdo y poderla mostrar a sus conocidos de los estados de Aguascalientes, Monterrey, Torreón, Ciudad Juárez, Durango, Nayarit, entre otras.
La fotografía del recuerdo se la toman miles de familias a unos cuantos pasos de la efigie que representa al Santo Niño; todos quieren salir en ella y con una sonrisa demuestran el gusto de ver al chaparrito, como lo conocen algunos.
Al final se despiden de él y con mucho amor piden que les vuelva a dar oportunidad de venirlo a ver el próximo año, con la ilusión de regresar a su hogar las vacaciones decembrinas de 2017 para pasar las fiestas al lado de la familia y seres queridos.
Las vacaciones terminaron.


domingo, 16 de octubre de 2016

- La Quemada y los antiguos Aztecas

Subiendo hacia la Zona Arqueólogica, junto a la caseta de entrada
A la llegada de la zona arqueológica de "La Quemada" se encuentran estos hermosos magueys...


La Quemada es una zona arqueológica que algunos autores asocian, sin datos concluyentes hasta el momento con Chicomóztoc, (Chicomoztoc es el nombre del mítico lugar de origen de los Aztecas Mexicas, Tepanecas, Acolhuas, y otros pueblos de lengua náhuatl (o nahuas) de la región central de México de Mesoamérica, en el periodo Postclásico. Otras versiones ubican este mítico lugar en Culhuacán (Valle de México), Cerro Culiacán (Guanajuato), etc) se localiza en el Municipio de Villanueva, en el estado de Zacatecas, a 56 kilómetros al sur de la ciudad de Zacatecas sobre la Carretera Federal número 54 Zacatecas-Guadalajara.
Sobre el nombre de esta zona, no hay referencias claras, aparentemente el nombre “La Quemada”, fue como consecuencia de un incendio. Por las huellas de incendio que se han encontrado en varias partes del sitio se infieren horrorosas marcas de violencia.
En 1615, Fray Juan de Torquemada identificó a La Quemada con uno de los lugares visitados por los mexicas durante su migración hacia la cuenca de México, donde dejaron ancianos y niños. Clavijero, en 1780, asoció este lugar con Chicomoztoc, donde los mexicas permanecieron nueve años durante su viaje al Anáhuac. Esta especulación dio paso a la tradición popular que identifica a La Quemada con el lugar mítico llamado “Las Siete Cuevas”. 
Los trabajos arqueológicos efectuados en esta zona a partir de la década de los ochenta, han permitido precisar que La Quemada se desarrolló entre 300 y 1200 dC. (periodos Clásicos y Posclásico Temprano) y que fue contemporánea a la Cultura Chalchihuites, caracterizada desde los primeros siglos de nuestra era por una intensa actividad minera. La Quemada, Las Ventanas, El Ixtepete, varios asentamientos mayores en Los Altos de Jalisco y el centro norte de Guanajuato formarían una red de intercambio vinculada a Teotihuacan (350-700 dC.), que se extendía desde el norte de Zacatecas hasta la cuenca de México.
Es posible que los nexos establecidos por los teotihuacanos se dieran con las élites locales de los centros ceremoniales de dicha red o bien por la alianza de varios intermediarios locales o porque pequeños grupos de mercaderes teotihuacanos, residentes en esos centros, eran quienes aseguraban el flujo de los diversos recursos y productos, como minerales, sal, conchas, plumas, obsidiana, peyote, entre otros.
Entre 700 y 1100 dC. La Quemada ya no participaría en esa red, sino que, como lugar dominante del intercambio a nivel regional, comenzó a competir con algunos sitios aledaños. Es durante este tiempo que el sitio adquirió un carácter defensivo, evidencia de ello es la construcción, sobre el flanco norte del lugar, de una muralla de aproximadamente cuatro metros de altura por cuatro metros de ancho, así como la cancelación de dos escalinatas dentro del conjunto monumental con el propósito de restringir la circulación.
Existen tres estructuras principales: La Ciudadela, amurallada al norte de 800 m. (largo), 4 m. ancho y 6 m. de altura; El Palacio, al centro del cerro y El Templo al extremo sur.
Salón de las Columnas. Estructura que mide 41 por 32 metros, es posible que su altura tuviera más de cinco metros. 
Tiene once columnas internas que probablemente soportaban un techo. Se desconoce su uso original. Sobre la base de trabajos de gran investigación previos, se considera que tuvo propósitos ceremoniales, relacionados con sacrificios humanos.

ALZADA MENOR Consiste en una explanada de 400 metros, desde la plaza del Salón de las Columnas, aquí empiezan varios caminos menores, hacia el valle de Malpaso. 
Esta calzada y otros caminos, tuvieron muros de cerramiento lateral, construidos con piedra (lajas y cantos rodados); el área fue nivelada con lajas y pavimentada con arcilla y piedras pequeñas. Además existen restos de altares. De acuerdo con INAH hay más de 170 kilómetros de caminos interconectando esta zona con otros lugares arqueológicos.
Juego de Pelota. Edificio mesoamericano, fue construido sobre una plataforma de 70 por 15 metros, tiene la típica forma de letra “I”. Cuenta con anchos muros laterales (2.70 metros) y se supone que tuvieron entre tres y cinco metros de altura. Como en casi todas las zonas arqueológicas de México, aquí también ha habido vandalismo
Pirámide Votiva. Alto edificio (10 metros de altura), tiene taludes inclinados. Corona Núñez (1995), encontró restos de una escalinata sobre el lado sur. Las partes media y superior de esos restos se cayeron. Se piensa que sobre el edificio hubo un templo.
Escalinata. La escalinata se encontró 30m., al oeste de la Pirámide Votiva, y se piensa que fue el acceso principal a niveles más altos. Fue construida en varias etapas; Una que llegaba a un descanso a la mitad del edificio, pudo ser redonda; la segunda, habría estado entre el descanso y un segundo piso, posiblemente relacionado con una doble escalinata hacia el tercer piso
Otras Plataformas. Existen muchas plataformas o terrazas, se piensa que fueron áreas habitacionales; 25 de ellas posiblemente fueron construidas alrededor del año 650 dC
Muralla. Rodea la parte norte a La Ciudadela; Además cubre el perímetro de la zona, tiene 4m de altura y 3 de grueso, su construcción ocurrió en el ocaso de La Quemada.
Ciudadela. Se ubica en la parte más alta de la zona, se han identificado edificios, posiblemente ceremoniales y de defensa.
El Cuartel. Esta estructura probablemente tenía viviendas. La página web de referencia muestra fotos. El techo se incendió y se cayó.
Pirámide de los Sacrificios. Estructura y terraza 18. Se piensa que se hacían sacrificios humanos a los dioses. Presumiblemente de doncellas y niños.




sábado, 15 de octubre de 2016

- Jerez, Pueblo Mágico de Zacatecas

Jerez de García Salinas es la cabecera municipal del municipio de Jerez en el estado mexicano de Zacatecas. Se encuentra ubicado en el centro del Estado, a 56 km al sudoeste de la ciudad de Zacatecas. Es un pueblo del estado con importancia turística y cultural.
Jerez siempre se ha caracterizado por la hermosura de sus fincas y recientemente ha sido incluida en el programa Pueblos mágicos, por parte de la Secretaría de Turismo, por sus tradiciones, costumbres, leyendas y arquitectura.
Antes de la primera incursión en 1531 a cargo de los españoles, éstas tierras zacatecanas ya estaban habitadas por los chichimecas, huachichiles y zacatecos, esta área comprendía lugares y asentamientos como lo son Susticacán y otros no menores al sur principalmente, mismos que fueron encontrados por los españoles al mando de Cristóbal de Oñate, quien buscaba metales preciosos en las laderas de los cerros del valle, en la primera incursión por ésta región zacatecana en 1531.
La ciudad cuenta con centros de interés turístico, un marco colonial, Jardín Principal, Presidencia Municipal, Santuario de Nuestra Señora de la Soledad. Edificio de la Torre, erigido para que fuera escuela de niñas. Parroquia de la Inmaculada Concepción. 



El Teatro Hinojosa es una joya arquitectónica, pues cuenta con una estructura única, bella madera oscura tallada en su interior y una acústica excepcional, que fueron creadas tras más de dos décadas de edificación.
Su historia comenzó a finales del siglo XIX, cuando Don José María Hinojosa promovió su edificación, la cual se llevó a cabo con la participación directa de la población, que aportó no sólo dinero, sino mano de obra, para hacer realidad lo que hoy es uno de los teatros más bellos de Zacatecas.
En 1871 comenzó su construcción, la cual se concluyó totalmente en 1890, aunque se inauguró antes de estar terminado, porque la gente ya quería utilizarlo, y eso es natural en un lugar como Jerez, considerado una cuna cultural y que aún en la actualidad es el segundo municipio que más libros produce en el estado, luego de la capital zacatecana, explica.
El insigne inmueble, ubicado en el centro de este municipio, tierra del escritor Ramón López Velarde, tardó más de 20 años en ser construido, hasta que se inauguró el 1 de noviembre de 1878, informa el cronista adjunto de esta ciudad, Héctor Rodríguez.
Entre las características que hacen al Teatro Hinojosa único están su acústica, eufonía y resonancia; así como su estructura mozárabe.
Tan valioso es este centro de cultura para la población jerezana, que en 1913, cuando entraron a la ciudad las fuerzas del movimiento revolucionario incendiaron el teatro y la alcaldía.
Al destacar el valor arquitectónico e histórico del recinto, el cronista destaca su diseño único, que tiene una caja acústica para que los actores se escucharan perfectamente sin necesidad de utilizar altavoces ni micrófonos.

Aunque no se sabe quién es el autor de la perfecta acústica del edificio, todavía existe debajo del escenario, aunque tapada con madera, una fosa hidroacústica, que permitía con el llenado o vaciado de agua, aumentar o bajar el volumen de la voz de actores.
Además, la sala central y el escenario tienen pequeñas inclinaciones, que permitían a la asistencia observar a los histriones de la cabeza a los pies.
Con 137 años de existencia, este edificio es realmente un monumento de esta población, que muestra a las y los visitantes un interior rústico, con madera tallada y cientos de sillas con respaldo alto.
Tiene capacidad para recibir a 469 espectadores en las localidades de luneta, plateas, palcos y galerías. No cuenta con butacas, sólo sillas, que en sus inicios no había y el público tenía que traer y llevarse de sus casas. Sostiene en su techumbre arcos torales, entre los que destacan el de proyección, el de la boca del escenario y el de retención de fondo. Su forma es la de una herradura y su escenario está bajo un arco de medio punto, elaborado en cantera rosada, típica de esta tierra colorada.
En su arquitectura se observa la mano de obra de los albañiles de aquella época que donaron un día de su trabajo, el que no cobraron, para la construcción; mientras que los presos realizaron el labrado de la piedra y la población dio dinero y mano de obra para acarrear los materiales.

-El Panteón de Dolores:

 la Casa Museo Ramón López Velarde:




miércoles, 5 de octubre de 2016

- La mina de plata y oro

Prepárate para adentrarte 340 metros bajo tierra en la mina de plata del cerro de la Bufa que se llama “Mina El Edén”. ¿Alguna vez has deseado explorar las profundidades de una mina?
Este recorrido por el interior de la mina permite recorrer las entrañas del subsuelo zacatecano desde la Mina del Edén (epicentro de la actividad minera durante la época colonial) considerada el corazón turístico de Zacatecas, que ofrece un recorrido de más de medio kilómetro entrando por el socavón de la Esperanza y permite observar desde el cuarto nivel los tres niveles inferiores inundados, así como una impresionante vista de minerales y formaciones rocosas.
Hoy en día, Zacatecas sigue siendo un importante centro minero. En su territorio se hallan numerosos depósitos de caolín, ónix, cantera, cuarzo, plomo, cobre, zinc y cadmio, además de las famosas minas de oro y plata.
Se comenzó a explorar la Mina El Edén en 1586, cuarenta años después de la fundación de la ciudad. Su momento de auge tuvo lugar durante los siglos XVI y XVIII cuando su producción consistía principalmente de plata, oro, cobre, zinc, fierro y plomo.  
Dejó de trabajarse en la década de 1960, debido, sobre todo, a la urbanización, las inundaciones y a su cercanía con la ciudad.
La Mina El Edén inicia la visita en el socavón “La Esperanza” del centro turístico Mina “El Edén”, que se localiza bajo el cerro de Grillo, y a unos cuantos minutos a pie del centro histórico.
Conocerás las profundidades de la tierra que tantas riquezas dio al estado y podrás subirte a un tren, hacer caminatas y escuchar un sinnúmero de leyendas mientras te transportas a otros tiempos y te conviertes en un minero más. Los imperdibles son los socavones de La Esperanza y El Grillo. Un socavón es una cueva que se excava en la ladera de un cerro o monte y que a veces se prolonga formando galería subterránea.
Esta mina inicia sus operaciones como centro turístico en el año de 1975, cuando el abandonado socavón es acondicionado como uno de los atractivos más originales de esta colonial ciudad. 
Durante el recorrido se muestra un panorama general de la actividad que tanta fama y riqueza diera a este real de minas, donde la plata corrió como ríos; surgiendo así también, fantásticas narraciones que se fueron convirtiendo en leyenda.
Una extraordinaria discoteca (La Mina Club) complementa el contenido de este asombroso conjunto, considerándose por ende como uno de los centros más excepcionales de todo México, por lo que la visita es más que obligada para poder comprender el por qué de la materialización de una ciudad de esta magnitud y belleza. 
La mina El Edén se encuentra a sólo 10 minutos del centro histórico. Un pequeño tren te llevará al interior de esta cueva y te acercará a la historia de la minería zacatecana y a los trabajadores que con gran esfuerzo extrajeron toneladas de plata.
Los guías te compartirán detalles y leyendas de esta mina, que se inauguró en 1586 y concluyó operaciones en 1964 tras una fuerte inundación.
Con una impactante estructura natural, El Edén ofrece un espacio cultural y recreativo. Su museo fue inaugurado en 1975 y cuenta con puentes suspendidos, escaleras e iluminación especial. En una de las salas se muestra una vasta colección de rocas y minerales de la región.
Te sorprenderá encontrar ahí mismo un club nocturno situado en la sección donde se trituraban los minerales. A la salida tomamos un tren que viaja unos 650 metros al interior de la mina hasta la salida. Este original centro turístico se abrió al público a principios del año 1975, con algunas adaptaciones, como puentes colgantes, tren de acceso, escaleras, miradores, escenificaciones de la actividad minera, mitos y leyendas e iluminación y una discoteca llamada "La Mina Club" que es la única discoteca en el mundo ubicada dentro de una mina.
En la salida de la Mina El Edén, una de las vagonetas cargadas del material de la mina