lunes, 25 de abril de 2016

- Samuel Ruiz el Obispo de los pueblos indígenas

La visita del Papa a la catedral de San Cristóbal de las Casas, donde está sepultado Samuel Ruiz, es una reivindicación a su figura:


Durante su visita a México el Papa Francisco fue a la Catedral de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, y visitó la tumba del Obispo Samuel Ruiz quien murió en 2011, le llevó flores y rezó una oración
Cinco años después, el Papa visitó su tumba… Y reivindicó su tarea pastoral.
El Papa también autorizó el uso de lenguas originarias en las ceremonias religiosas y celebró una misa acompañado con diáconos indígenas. Algo que Samuel Ruiz empezó a hacer en los años 60, cuando llegó a la diócesis, y que se convirtió en uno de los temas más criticados de su pastoral.
Ahora el gesto de Francisco se ve en México como la reivindicación de quien algunos llamaron "el obispo rojo", por su decisión de optar por los pobres.
Otros también ven un acto de justicia a la tarea de quien miles de indígenas todavía llaman "Tatic", (padre) en lengua tzotzil.
El Papa, en una ceremonia ante miles de indígenas, dijo que era momento de la reconciliación: "Muchas veces, de modo sistemático y estructural, sus pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. ¡Qué tristeza!", dijo."Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: perdón".

(indigenas rezando en el interior de la Catedral de San Cristóbal de las Casas-Chiapas)

*¿Quién es Samuel Ruiz, el controvertido obispo reivindicado ahora por el Papa Francisco en México?

Samuel Ruiz García (*) fue obispo católico mexicano, defensor de los derechos de los pueblos indígenas de México y de América Latina. Era cariñosamente llamado por los pueblos indígenas "Tatik" (padre).
En1959 es designado Obispo de San Cristóbal de las Casas en Chiapas, México, que se caracteriza por su extrema pobreza y por tener una población mayoritariamente indígena

Indigenas llevando flores a la tumba del Obispo Samuel Ruiz

Samuel Ruiz García prestó su colaboración como mediador en varios conflictos latinoamericanos. En especial cumplió funciones de mediador en el conflicto de Chiapas entre el indigenista Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el gobierno federal mexicano. Ejerció de obispo en San Cristóbal de las Casas hasta 1999.
En el año 2000 fue distinguido con el Premio Simón Bolívar de la Unesco por su especial compromiso personal y su papel en tanto que mediador, contribuyendo así a la paz y al respeto de la dignidad de las minorías. El 2001 recibió el Premio Internacional de Derechos Humanos de Núremberg, por su infatigable defensa de los derechos humanos de los pueblos indígenas de Chiapas, México, durante más de dos décadas.
En abril de 2008 es nombrado por el Ejército Popular Revolucionario mediador, junto con otros intelectuales mexicanos ante el gobierno federal del presidente Felipe Calderón.
Acusaciones de conspiración en actos guerrilleros
El Obispo Samuel Ruiz fue un personaje polémico. El gobierno de México, por ejemplo, lo vinculó con la formación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
El gobierno del entonces presidente mexicano Ernesto Zedillo (1994-2000) lo acusó de esgrimir "una ideología de la violencia" por su trabajo con las comunidades de las que surgió la guerrilla del Subcomandante Marcos y su apoyo a sus reivindicaciones sociales. A Samuel Ruiz García se le relacionó ampliamente con la corriente llamada Teología de la Liberación .En la década de los años ochenta y noventa, en la pastoral social de Ruiz se formaron algunas de las primeras organizaciones no gubernamentales dedicadas a la protección de los derechos humanos en México, por ejemplo el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (1989).
Catedral de San Cristobal de las Casas. Chiapas

Cruel realidad en Chiapas
Cuando Samuel Ruiz llegó a San Cristóbal de las Casas, en 1959, se encontró con un escenario cruel: los indígenas que caminaban por las calles debían bajar de las aceras para permitir el paso de personas blancas y mestizas.
El salario mínimo para un trabajador mestizo era de 8 pesos. En las haciendas y fincas cafetaleras los indígenas recibían tres centavos, que muchas veces el patrón les pagaba con granos de frijol o maíz.

Concilio Vaticano II
La realidad de San Cristóbal empezó a cambiar la vida del joven obispo (tenía 36 años de edad), experto en Teología y que hablaba siete idiomas, entre ellos latín y hebreo.
Pero la transformación definitiva empezó en Roma, cuando asistió al Concilio Vaticano II.
En ese encuentro surgió la opción por los pobres en la Iglesia católica, fundamento de la Teología de la Liberación que Samuel Ruiz abrazó definitivamente. Allí surgió también la idea de vincular el Evangelio con las costumbres y lenguas de cada comunidad, lo que en México se conoció como "pastoral indígena". El obispo aplicó desde entonces lo que aprendió en el Concilio.
Uno de sus primeros pasos fue traducir los textos de la Biblia a las distintas lenguas que se hablan en Chiapas.
Luego creó un ejército de 700 diáconos indígenas, quienes se encargaron de las tareas religiosas y de evangelizar es sus comunidades.
Lo hicieron en su propio idioma, como lo había autorizado el Concilio Vaticano II.
Así surgieron las ceremonias religiosas en tzeltal, tzotzil y chol, las lenguas que ahora el papa Francisco autorizó utilizar de manera oficial.
El siguiente paso del obispo fue respaldar movimientos sociales contra el despojo y la concentración de tierras en Chiapas.
Años después, algunos de estos grupos confluyeron en el EZLN.
El camino pastoral de Ruiz García no fue fácil, como lo explicó en la carta "En esta hora de gracia" enviada al Vaticano en 1993: "Esta opción ha traído hostigamiento y ataques, tanto por parte del estado, como por parte de diversos grupos o sectores privilegiados", denunció. "Se ha tenido que soportar la calumnia y la mentira propagada por los medios de comunicación social, oficiales y paraoficiales, y sufrir el encarcelamiento de agentes de pastoral, la muerte de catequistas, la intimidación".

EZLN

La aparición pública del Ejército Zapatista en 1994 y los seis años siguientes fueron los más complicados para el obispo, confesó en una entrevista.
El gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo acusó al religioso de respaldar el levantamiento, una versión que fue apoyada por una parte de la jerarquía católica. Samuel Ruiz respondió que el origen del conflicto estaba la pobreza. "Se dijo que detrás del movimiento había una 'ideologización', pero era más bien el hambre, el reclamo de sus tierras y la represión", dijo.
Pero la influencia de su pastoral fue clara, a pesar de la desconfianza oficial, Samuel Ruiz fue el mediador central en el diálogo que entablaron el gobierno y los zapatistas, que terminó en los llamados Acuerdos de San Andrés Larráinzar que no fueron aplicados.
Reivindicación "obvia"
El actual obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi, reconoció que muchos no querían la visita del Papa a Chiapas por "desconfianza eclesial y política" a su diócesis.  El investigador Masferrer Kan añade que muchos "coletos", como se conoce a las familias tradicionales de la ciudad, no asistirán a la ceremonia religiosa que encabezará Francisco en la catedral. Una ceremonia que en algunas partes se ofrecerá en lenguas originarias, y a la que cientos de indígenas han sido invitados.Pero no sólo en la Ciudad Real hay polémica. Desde que se conocieron los detalles de su agenda, en el país se han publicado varias interpretaciones de su visita al estado.

Algunos creen que es una forma de reivindicar la imagen del obispo Samuel Ruiz. Históricamente la Compañía de Jesús, a la que pertenece el Pontífice, ha mantenido una política de reivindicación de la población indígena. También son creadores de un proceso de "inculturización del Evangelio", que se aplica desde siglos pasados en comunidades originarias de África. Así, "no es que Samuel Ruiz descubrió la teología india, sino más bien los jesuitas la crearon", dice el especialista. "De alguna manera el obispo fue un buen alumno de ellos".
En ese sentido, agrega señalar que la visita a la catedral de San Cristóbal, donde está sepultado Samuel Ruiz, es una reivindicación a su figura, "resulta obvio".